LA PAZ, 2 jun (El Libre Observador) — En medio de un panorama global marcado por la volatilidad económica y los rumores internos propalados por la oposición, Bolivia mantiene la inflación más baja de Sudamérica gracias a una política económica proactiva y responsable, destacó este domingo el gobierno.
El ministro de Planificación del Desarrollo, Sergio Cusicanqui, destacó el papel crucial de las subvenciones a los carburantes y algunos alimentos en este logro, calificándolas como un «esfuerzo» necesario para proteger el bienestar de las familias bolivianas.
Las autoridades bolivianas han identificado tres fuentes principales de presión inflacionaria: la inflación importada, producto del contexto internacional adverso, los efectos de fenómenos climáticos como la sequía y las heladas, que impactan negativamente en la producción agrícola y la especulativa propalada por la oposición de derecha y la nueva oposición liderada por el expresidente Evo Morales.

Para enfrentar estos desafíos, el Gobierno ha implementado una estrategia integral que abarca: el mantenimiento de la política de subvención a los combustibles y alimentos estratégicos como el maíz, el trigo y la harina, amortiguando así el impacto de los precios internacionales y protegiendo el poder adquisitivo de la población.
Asimismo, mencionó el incentivo a la producción agrícola a través de programas y proyectos para impulsar la producción nacional de alimentos, especialmente aquellos que han experimentado variaciones en sus precios debido a factores climáticos.
Se refirió como un ejemplo exitoso es el caso de la papa, cuya cosecha mejoró y su precio se redujo entre abril y mayo.
Asimismo, destacó las ferias del precio justo en diferentes ciudades del país para ofrecer productos directamente a las familias bolivianas a precios justos, eliminando intermediarios y reduciendo costos.

El ministro resaltó nuevamente que las medidas implementadas por el gobierno boliviano han dado frutos tangibles como lo registrado al primer cuatrimestre de 2024, cuando Bolivia registra la inflación acumulada más baja de la región, con una tasa de 1,31%, significativamente por debajo de países vecinos como Perú (1,36%), Ecuador (1,79%), Brasil (1,95%) y Chile (2,20%).
“Este logro posiciona a Bolivia como un referente en materia de estabilidad económica y protección del bienestar social, demostrando que, incluso en un entorno global desafiante, es posible mantener una economía sólida y próspera”, aseveró.

