LA PAZ, 18 mar (El Libre Observador) — En medio de una coyuntura económica desafiante, marcada por la escasez de divisas y combustible, el Gobierno boliviano aseguró este martes que cumplirá con el pago puntual de la deuda externa y disipó los temores de un posible default (impago).
El ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, reafirmó la responsabilidad del Ejecutivo en el cumplimiento de sus compromisos financieros internacionales.
“El pago del servicio de la deuda externa está garantizado y estamos haciendo todos los esfuerzos necesarios para mantener la estabilidad y el abastecimiento de combustibles, como lo ha señalado el presidente de YPFB, para el descarguío de combustible”, afirmó en una entrevista con Unitel.
Las reservas internacionales del Banco Central de Bolivia han disminuido drásticamente, afectando la capacidad del país para acceder a dólares y garantizar el abastecimiento de combustibles. En este contexto, el exsecretario de la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe), Víctor Rico, advirtió que la falta de pago a los acreedores internacionales podría llevar al país sudamericano a un default.
Sin embargo, el Gobierno boliviano ha reiterado su compromiso con la estabilidad financiera, destacando los esfuerzos para obtener liquidez a través de mecanismos como la Ley 1503 de compra de oro, promulgada en mayo de 2023.

El ministro de Economía, en la sesión del Senado de este martes que trata un crédito de la CAF de 75 millones de dólares, enfatizó que la Ley 1503 de compra de oro para fortalecer las Reservas Internacionales permitió el flujo de 23,5 toneladas de oro, lo que posibilitó el pago de la deuda externa y evitó que Bolivia entre en default.
Sobre la consulta de un senador opositor si la Ley del Oro ha servido, Montenegro respondió que, de haberse aprobado antes la Ley del Oro y los créditos estancados en la Asamblea Legislativa —que suman más de 1.667 millones de dólares—, el impacto negativo en la economía habría sido menor.
El Gobierno atribuye parte de la crisis financiera al bloqueo político en la Asamblea Legislativa, que ha obstaculizado la aprobación de créditos clave para el país. A pesar de estas dificultades, Bolivia ha evitado hasta ahora una crisis de pagos que podría tener consecuencias graves, como el congelamiento de activos y la pérdida de confianza en los mercados internacionales.
“El proyecto de fortalecimiento de las reservas internacionales se planteó en mayo de 2021. ¿Cuándo se aprueba? En abril de 2023. El año 2023 también empieza a no desembolsarse al mismo ritmo (los créditos) y el servicio de la deuda externa, o sea, si hubiera habido el mismo ritmo de desembolsos al servicio de la deuda externa, más la ley de fortalecimiento de las reservas, todo calzaba”, defendió.
Según datos del Ministerio de Economía, en 2022 el país desembolsó 1.810 millones de dólares por el servicio de la deuda externa, mientras que en 2023 la cifra fue de 1.491 millones de dólares y en 2024 alcanzó los 1.526 millones de dólares.


