LA PAZ, 28 abr (El Libre Observador) — En una Bolivia marcada por la efervescencia electoral con diversidad de partidos y candidatos, el presidente Luis Arce acumula cerca de medio centenar de proclamaciones para consolidarse como candidato a la reelección, impulsadas por organizaciones sociales que buscan fortalecer su posición de cara a los comicios generales de agosto.
Paralelamente, el oficialista Movimiento Al Socialismo (MAS) que respalda al Gobierno anunció que presentará su binomio presidencial el próximo 11 de mayo en un acto que promete ser masivo en la ciudad de El Alto.
El dirigente del MAS, Fidel Surco, confirmó este lunes que la proclamación oficial del binomio, inicialmente programada para el 3 de mayo, fue postergada por «situaciones de fuerza mayor».
Además, la Dirección Nacional del partido instruyó a su militancia concluir, hasta el 5 de mayo, la elección de los candidatos a diputados, senadores y representantes ante organismos supraestatales.
«Queremos hacer conocer a nuestros militantes y simpatizantes que, por decisión orgánica y política, en consenso y coordinación con el Pacto de Unidad, se instruye a los nueve departamentos y a las circunscripciones definidas por el Tribunal Supremo Electoral a elegir a todos los candidatos al Legislativo», explicó Surco en conferencia de prensa.

El calendario electoral avanza con plazos estrictos: todas las fuerzas políticas habilitadas deberán inscribir oficialmente a sus postulantes antes del 19 de mayo, en preparación para las elecciones generales del 17 de agosto.
Durante los últimos días, Arce fue proclamado en actos multitudinarios en regiones estratégicas como Beni, Pando, Potosí, Chuquisaca, Santa Cruz y La Paz. En cada evento, el presidente agradeció el respaldo y reforzó su llamado a la unidad de las bases.
«Una vez más, le vamos a enseñar a la derecha de qué estamos hechos los masistas y los vamos a derrotar una vez más en las urnas», expresó Arce, apelando a un discurso de continuidad y defensa del proceso iniciado por el MAS en Bolivia.
Con los vientos de campaña soplando con fuerza, el oficialismo se prepara para un nuevo desafío electoral, mientras las organizaciones sociales consolidan su apuesta por Arce como el rostro de la estabilidad y la resistencia frente a una oposición que busca capitalizar el desgaste económico y político.


