SANTA CRUZ, 6 feb (El Libre Observador) – El sector agropecuario de Bolivia exigió este jueves al Gobierno anular la suspensión de las exportaciones de carne de res, medida que consideran un “manejo irresponsable” de la economía y un obstáculo para la producción.
Tras una reunión de sus principales representantes, la Cámara Agropecuaria del Oriente (CAO), que agrupa a diversos sectores productivos, rechazó el veto a las ventas externas y demandó condiciones favorables para incrementar la productividad.
“En momentos en que solicitamos mejores condiciones, certidumbre y seguridad jurídica para incrementar nuestra productividad y, de esa forma, garantizar el abastecimiento de alimentos, empleos y divisas, el Gobierno nos responde con mayores prohibiciones”, expresó Klaus Frerking, presidente de la CAO.
El dirigente advirtió que las restricciones impuestas a las exportaciones, junto con las bandas de precios y otras limitaciones en las cadenas de abastecimiento, han generado mayor desabastecimiento en el tiempo. “Con el discurso de garantizar la producción para el consumo interno, estas medidas han fracasado”, afirmó.
Como ejemplo, recordó que antes de 2010 Bolivia tenía un mercado interno abastecido de arroz y maíz, e incluso exportaba excedentes. Sin embargo, tras la prohibición de exportaciones de estos productos, la producción cayó. “Hoy la población paga las consecuencias de decisiones equivocadas”, agregó.
Por otro lado, el sector ganadero cuestionó la justificación del Gobierno para restringir la exportación de carne y advirtió que el problema económico del país no es responsabilidad de los productores. “Se quiere hacer creer a la población que la crisis económica se debe a la exportación de carne, cuando en realidad es consecuencia del mal manejo de la economía”, sostuvo Frerking.

El gremio exigió el levantamiento inmediato de la restricción y el relevo de las autoridades responsables de la medida. “Solicitamos al presidente del Estado, Luis Arce, el cambio inmediato de los viceministros del área, antes de que generen mayores problemas en el abastecimiento de productos”, subrayó.
El presidente de la Confederación de Ganaderos de Bolivia (Congabol), Hernán Julio Nogales, aseguró que los precios de la carne son regulares y descartó que los productores impongan tarifas arbitrarias. “Nosotros somos tomadores de precios y nos regimos por la oferta y la demanda”, explicó.
Asimismo, advirtió que la suspensión de exportaciones no solo generará pérdidas económicas, sino que también podría provocar desempleo. “Tenemos compromisos internacionales que deben cumplirse. No podemos permitir que Bolivia sea vista como un país irresponsable”, señaló.
Oswaldo Barriga, presidente de la Cámara de Exportadores, Logística y Promoción de Inversiones de Santa Cruz (Cadex), recordó que desde 2011 el Gobierno ha impuesto restricciones similares, afectando la competitividad del sector.
“Lo único que hacen estas medidas es ponerle una camisa de fuerza al aparato productivo. Hemos perdido mercados y dejado de generar ingresos por exportación”, lamentó.
Desde el Gobierno, el ministro de Economía, Marcelo Montenegro, restó importancia a las críticas y aseguró que la medida no tendrá un impacto significativo en el sector ganadero. “No es una época intensa de exportación de carne vacuna, por lo que no habrá una afectación importante”, afirmó.
El ministro de Desarrollo Productivo, Néstor Huanca, explicó que la suspensión de exportaciones se mantendrá hasta que el abastecimiento y los precios en el mercado interno se estabilicen.
En la misma línea, el viceministro de Desarrollo Agropecuario, Álvaro Mollinedo, defendió la decisión argumentando que prioriza la seguridad alimentaria. “Bolivia cuenta con 11 millones de cabezas de ganado, lo que garantiza el abastecimiento del mercado interno y permite un excedente del 10% para la exportación”, sostuvo.


