LA PAZ, 21 oct (El Libre Observador) – Bolivia ha sido catalogado como el país con los trabajadores más estresados de América Latina, de acuerdo con el más reciente informe del State of the Global Workplace 2024, elaborado por la consultora Gallup.
El estudio, que encuestó a 128.000 empleados de la región, revela que un alarmante 55% de los trabajadores bolivianos experimenta estrés a diario, situando al país por encima de naciones como República Dominicana (51%) y Costa Rica (50%).
Este dato refleja una tendencia preocupante en Bolivia, donde las condiciones laborales, las exigencias crecientes y la precariedad del entorno económico están afectando directamente la salud mental de los empleados.
La cifra es aún más impactante cuando se compara con el promedio regional de estrés, que se ubica en un 44%, y con el promedio global del 41%, lo que posiciona a Bolivia como el líder indeseado en esta problemática.

Además del estrés, el informe destaca otro indicador inquietante: un 32% de los trabajadores bolivianos reporta sentirse triste durante sus jornadas laborales, un porcentaje que coloca al país también en el primer lugar de la región en este aspecto, seguido de El Salvador y Jamaica, donde el 26% de los empleados admiten experimentar este sentimiento. Este nivel de tristeza revela la profundidad del malestar emocional en el entorno laboral boliviano.
Asimismo, el 25% de los trabajadores bolivianos afirma haber sentido enojo durante su desempeño diario, una señal de las tensiones y desafíos emocionales que se viven en los espacios de trabajo.
Aunque este porcentaje es alto, está ligeramente por debajo del promedio global de ira, que es del 21%. Sin embargo, estas emociones negativas tienen un impacto directo en la productividad y la calidad de vida de los empleados, además de deteriorar el clima laboral.
El informe de Gallup no solo resalta el estrés y las emociones negativas, sino también el bajo nivel de compromiso laboral en Bolivia y en toda América Latina. En la región, solo el 32% de los empleados se siente comprometido con su trabajo, mientras que un preocupante 58% no lo está, y un 10% está activamente desvinculado.

Este bajo compromiso no solo impacta en el bienestar emocional de los empleados, sino que también tiene consecuencias económicas directas, afectando el desempeño de las empresas y, en consecuencia, el crecimiento económico del país.
La alta prevalencia de estrés y tristeza en los trabajadores bolivianos es una señal de alerta para las autoridades y empleadores, que deben buscar soluciones inmediatas para mejorar las condiciones laborales y fomentar un ambiente más saludable, no solo para el bienestar individual, sino para el desarrollo del país.


