LA PAZ, 7 may (El Libre Observador) – La carrera hacia las elecciones generales en Bolivia suma un nuevo episodio decisivo. Andrónico Rodríguez, presidente del Senado y figura ascendente del ala renovadora del Movimiento al Socialismo (MAS), recibió este miércoles el respaldo formal de sectores campesinos de La Paz, quienes anunciaron su proclamación nacional este sábado en la ciudad de El Alto, uno de los epicentros políticos del país.
El anuncio fue realizado en un acto simbólico en la misma urbe alteña, donde Rodríguez fue presentado como la apuesta del campesinado paceño para disputar la presidencia en los comicios previstos para agosto.
El evento fue liderado por David Mamani, dirigente de una de las federaciones más influyentes del sector rural paceño, quien hasta hace pocos meses era identificado con la facción afín al expresidente Evo Morales.
“El respaldo de nuestros hermanos campesinos de La Paz es un honor. Estoy contento por este apoyo que fortalece nuestro compromiso con el pueblo boliviano”, declaró Rodríguez, visiblemente cauto.

Aunque evitó revelar detalles sobre eventuales alianzas o estructuras partidarias que sostendrán su candidatura, el respaldo de sectores sociales clave sugiere que su perfil se consolida como una alternativa real dentro de un MAS dividido.
La proclamación oficial está prevista para este sábado al mediodía en la avenida Panorámica de El Alto, a la altura del Teleférico Rojo. Se espera una asistencia masiva de organizaciones sociales y campesinas que ven en Rodríguez una figura joven, con discurso anticorrupción y cercana a la base rural e indígena que ha sostenido al MAS desde sus inicios.
Durante el acto, Mamani delineó algunas de las propuestas comprometidas entre los campesinos y Rodríguez: una “revolución agraria” que garantice mercados seguros y una economía campesina sólida, además de una ofensiva institucional contra la corrupción, incluyendo la promesa de reducir a la mitad los salarios de los funcionarios jerárquicos que superen los 10.000 bolivianos mensuales.
Horas antes, también los Ponchos Rojos de la provincia Omasuyos, organización de profunda raigambre en el altiplano paceño, anunciaron públicamente su respaldo al Presidente del Senado. “Rodríguez es el candidato del pueblo trabajador, del pueblo originario. Tiene nuestra palabra y nuestro apoyo”, afirmaron sus dirigentes en conferencia de prensa.
Este movimiento de respaldos se suma al que días atrás anunció la Federación Mamoré Bulo Bulo, del trópico cochabambino, tradicional bastión de Evo Morales. Esa decisión supuso un punto de inflexión en la interna del MAS, donde la candidatura de Rodríguez, aceptada formalmente el sábado pasado en un acto en Oruro, comenzó a ganar terreno incluso en zonas consideradas leales al expresidente.

Pero el avance de Rodríguez no está exento de tensiones. Rodolfo Machaca, dirigente campesino aún alineado con Morales, acusó al joven senador de estar “manipulado por el imperialismo”, y advirtió que su postulación divide no solo al trópico cochabambino, sino también a las bases campesinas paceñas.
Aun así, los últimos acontecimientos revelan una fractura evidente dentro del oficialismo. Por un lado, Morales intenta mantener su vigencia política y legal ante el fallo del Tribunal Constitucional que le inhabilitó para una nueva candidatura. Por otro, emergen candidaturas como la de Rodríguez, que apelan a un lenguaje de renovación, pero sin romper completamente con el imaginario del MAS.
La ciudad de El Alto, con su tradición combativa y su papel protagónico en las luchas sociales de las últimas dos décadas, será el escenario clave donde este sábado se formalice un nuevo bloque de apoyo campesino-indígena.
Lo que ocurra allí podría marcar el rumbo del reordenamiento político del oficialismo boliviano y perfilar el tono de una campaña electoral que ya ha comenzado a caldearse.
En medio de acusaciones cruzadas, alianzas estratégicas y proclamaciones simbólicas, la política boliviana entra en una fase decisiva donde los antiguos equilibrios se rompen, y nuevos liderazgos como el de Andrónico Rodríguez buscan afirmarse como opción frente a un electorado polarizado, pero cada vez más exigente.


