LA PAZ, 7 nov (El Libre Observador) – En medio de la creciente tensión en La Paz, un grupo de mineros cooperativistas que explotan oro agredieron y amenazaron a una decena periodistas y fotoperiodistas, mientras realizaban su cobertura de noticias cerca del Servicio Nacional de Áreas Protegidas (Sernap), que fue tomado por los mineros desde el lunes.
Los mineros, hombres y mujeres movilizados, se posicionaron frente a las oficinas de la estatal Sernap en la zona de Sopocachi, donde el día anterior habían apedreado e incluso destrozado parte de la infraestructura. En este contexto, más de 40 funcionarios quedaron atrapados adentro, uno de ellos resultó herido en el rostro por las piedras lanzadas a las ventanas.
Un fotoperiodista que cubría la movilización de los mineros relató: “Éramos seis periodistas y fotoperiodistas, principalmente de medios internacionales, y comenzaron a agredirnos. Intentaron quitarle la máscara a una compañera, nos empujaron, nos amenazaron con lanzarnos piedras e incluso arrojaron botellas”.

Los periodistas observaron el momento en que los mineros estaban a punto de ingresar a las oficinas de Sernap, y cuando notaron la presencia de los medios, reaccionaron con furia, lanzando insultos y amenazas vulgares.
Otro periodista describió que los mineros agresores estaban visiblemente ebrios e intentaron robar sus equipos.
“Fueron muy agresivos con la prensa, y en esas condiciones no podemos llevar a cabo nuestro trabajo y proporcionar información precisa”, aseveró uno de los periodistas de medios internacionales lamentó.

La presidenta de la Asociación Nacional de Periodistas de Bolivia (ANPB), Zulema Alanez, expresó su rechazo por los ataques de los mineros y acusó al Gobierno central de no garantizar el trabajo de la prensa, vulnerando así el derecho a la información, un principio constitucional.
“La impunidad con la que actúan se debe a la falta de una autoridad estatal que garantice la protección del trabajo periodístico”, agregó.
La Defensoría del Pueblo emitió un comunicado en el que instó a los manifestantes a mantener protestas pacíficas y a respetar los derechos de terceros, incluido el trabajo de la prensa.
Además, exhortó al Gobierno a proporcionar garantías para la cobertura mediática en medio del conflicto.
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