LA PAZ, 7 dic (El Libre Observador) — En el transcurso de los primeros ocho meses del año 2023, Bolivia ha desembolsado un total de 1.700 millones de dólares en importaciones de hidrocarburos, informó este jueves el Banco Central de Bolivia (BCB).
El asesor principal de Política Económica del BCB, Sergio Colque, manifestó que esta cifra, aunque significativa, se ha canalizado bajo el amparo de la política de la política de subvención a los combustibles.
“Se paga este ‘gran monto’ porque la subvención va en beneficio de las familias bolivianas, preserva el poder adquisitivo de los ingresos en términos de consumo y apoya al sector productivo”, afirmó a radio Erbol.
Colque resaltó que esta suma considerable se justifica por los beneficios que aporta a las familias bolivianas al preservar su poder adquisitivo en términos de consumo, además de respaldar el sector productivo del país.
Identificó dos factores clave que explican este monto. El primero radica en el marcado incremento de los precios internacionales de los hidrocarburos, un fenómeno impulsado, en parte, por conflictos bélicos que han agitado el escenario global.
“Este incremento ha ejercido presión en el costo de importación de estos productos para Bolivia”, aseveró.

El segundo factor, según el funcionario del BCB, está vinculado a la reducción en la producción nacional de hidrocarburos, consecuencia directa de la falta de inversiones en el sector durante administraciones pasadas.
Afirmó que esta disminución ha impactado en los ingresos por exportaciones y ha obligado al país a mantener altos niveles de importación, especialmente en diésel y gasolina, elementos vitales para la economía boliviana.
El asesor del BCB reconoció que este flujo de importación ha generado una reducción en las Reservas Internacionales Netas del país.
De acuerdo con los datos del BCB, las RIN a agosto de este año llegaron a 2.147 millones de dólares. En enero había 3.616 millones en las RIN, es decir que hubo una reducción de 1.469 millones de dólares en ocho meses.
No obstante, destacó que las reservas actuales han logrado mantener el suministro de combustibles, aliviando así la carga económica del país. Admitió que este equilibrio delicado entre la importación necesaria y la estabilidad de las reservas es un desafío estratégico para el país que, en su criterio, está siendo encarada con una serie de medidas.

