LA PAZ, 16 feb (El Libre Observador) – En medio de la rutina aparente de una mañana en ciudad de La Paz, un suceso inesperado alteró la rutina de los habitantes de Jinchupalla, en el macrodistrito de Cotahuma. Un deslizamiento repentino, provocado por las lluvias que azotan la región, sepultó vehículos y causó daños significativos en viviendas, sumiendo a la zona en una situación de emergencia.
El alcalde de La Paz, Iván Arias, se hizo presente en el lugar del desastre y sorprendió a los presentes al calificar el deslizamiento como “normal”, bajo el argumento que es una consecuencia esperada durante la temporada de lluvias.

Mientras los vecinos expresaban su preocupación y molestia, reclamando la falta de acciones preventivas por parte de las autoridades locales, Arias intentaba contener la situación asegurando que la municipalidad estaba trabajando para el bienestar de la población.
La llegada de los bomberos y equipos de rescate desplegados en la zona marcó el inicio de una ardua labor para evaluar los daños y buscar posibles víctimas. Afortunadamente, una persona que se encontraba dentro de una de las viviendas afectadas fue evacuada con éxito, aunque el temor persiste en cuanto a la posibilidad de que más personas se encuentren atrapadas bajo los escombros.
La tensión en el lugar era preocupante, mientras los vecinos expresaban su descontento y exigían respuestas concretas a las autoridades locales. Los reclamos se centraban en la falta de medidas preventivas a pesar de los informes previos sobre los riesgos en la zona, lo que evidenciaba una desconexión entre la administración municipal y las necesidades reales de la comunidad.
El presidente de la Junta de Vecinos, Justino Apaza, fue contundente en su crítica hacia el alcalde Arias, por la falta de acción y la respuesta insensible ante una situación de emergencia.
Apaza enfatizó la necesidad urgente de destinar recursos y presupuesto para abordar este tipo de contingencias, especialmente considerando que otras nueve zonas paceñas también se encuentran en estado de emergencia debido a las inclemencias climáticas y los deslizamientos de tierra.
El deslizamiento en Jinchupalla no solo dejó daños materiales y la angustia de una comunidad afectada, sino que también puso de manifiesto la importancia de una respuesta eficaz y coordinada por parte de las autoridades locales para proteger la seguridad y el bienestar de sus ciudadanos en situaciones de crisis.

