Desarrollo Innovador por Ansaldo Energía con Financiamiento de la UE y Suiza
Europa avanza en su transición energética al encender la turbina GT36, un hito tecnológico desarrollado por Ansaldo Energía y respaldado económicamente por la Unión Europea y Suiza. Esta turbina, financiada a través de la iniciativa FLEX4H2, ha superado las expectativas al demostrar su capacidad para operar eficientemente con una concentración de hidrógeno del 100%.
Superando los Límites Tecnológicos
El desafío de encontrar una solución de combustión que funcione con cualquier mezcla de hidrógeno, incluido el 100%, ha sido superado por la GT36. Este logro no solo representa un avance significativo en términos tecnológicos, sino que también allana el camino para la sustitución del gas natural por hidrógeno puro en la matriz energética europea.
Características Clave de la Turbina GT36

La turbina GT36, clasificada como de clase H, destaca por su diseño sofisticado que permite alcanzar altas eficiencias y temperaturas de operación. Con una potencia impresionante de más de 560 MW, tiene la capacidad de abastecer de energía a medio millón de hogares, equiparable a la población de Murcia.
Innovación en la Cámara de Combustión
El secreto de la viabilidad de la GT36 radica en su innovador diseño de la cámara de combustión. Este emplea dos sistemas complementarios que, al tiempo, logran mantener altas temperaturas de funcionamiento, reduciendo las emisiones y eliminando la necesidad de diluyentes. Una solución que redefine los estándares en términos de eficiencia y sostenibilidad.
Flexibilidad Operativa para la Transición Energética
La GT36 no solo ha demostrado su capacidad para operar con hidrógeno puro, sino también su flexibilidad al cambiar de gas natural a hidrógeno verde. Esta adaptabilidad es clave en el panorama de la transición energética, marcando un cambio significativo en los esfuerzos de Europa contra el cambio climático.
Futuro Libre de Hidrocarburos
Con un presupuesto de 8,7 millones de euros, la iniciativa FLEX4H2 tiene tres años más para perfeccionar la tecnología y eliminar por completo el uso del hidrocarburo en las turbinas, consolidando así un futuro energético europeo libre de combustibles fósiles. Este avance no solo impulsa la sostenibilidad, sino que posiciona a Europa a la vanguardia de la innovación en el sector de la energía.

