LA PAZ, 2 dic (El Libre Observador) — La región del trópico de Cochabamba, conocida por ser un bastión político del expresidente Evo Morales, se ha sumido en un bloqueo indefinido, liderado por los transportistas, quienes exigen atención a sus demandas.
El foco de la controversia se centra en una revelación preocupante: estos transportistas gozan de privilegios, entre ellos, la exención del pago de peajes, una situación que ha desatado tensiones y un enfrentamiento con el Gobierno boliviano.
El viceministro de Transporte, Wilfredo Gutiérrez, expuso en una conferencia de prensa este sábado la serie de beneficios de los que disfrutan los transportistas del Chapare, resaltando su libre de pagos de peajes.
El conflicto ha escalado rápidamente. Mientras los transportistas mantienen un bloqueo de carreteras para llamar la atención de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) respecto al mal estado de los caminos, el viceministro Gutiérrez ha amenazado con acciones legales si este bloqueo causa daño económico al Estado.

Las tensiones se han exacerbado con acusaciones cruzadas: el Gobierno ve la movilización como una estrategia política sin fundamento, mientras los transportistas defienden sus demandas y denuncian la falta de diálogo efectivo por parte de las autoridades.
El dirigente Pedro Heredia, en un tono desafiante, ha rechazado las advertencias del viceministro y ha asegurado que mantendrán el bloqueo hasta que todas sus demandas sean atendidas, mostrando una firme determinación que plantea un desafío significativo para el Gobierno.
El viceministro Gutiérrez ha descartado la posibilidad de que el presidente Luis Arce o la ministra de la Presidencia se reúnan con el sector en el Chapare en estas circunstancias, argumentando preocupaciones por la seguridad del mandatario en un ambiente tenso y hostil.


