23 may (El libre Observador) — En el universo del café, donde la tradición se entrelaza con la innovación, surge una tendencia que desafía paladares y despierta interrogantes: el café con aceite de oliva.
Hace poco más de un año, Starbucks lanzó su gama Oleato, una mezcla de café con aceite de oliva virgen extra que ha generado revuelo en redes sociales y entre baristas.
La idea no es del todo nueva: el «bulletproof coffee» o café a prueba de balas, con mantequilla de yak, ya había incursionado en esta fusión de café y grasas. Sin embargo, el oleato se presenta con un enfoque más mediterráneo y avalado por Howard Schultz, CEO de Starbucks, quien afirma haber encontrado en el aceite de oliva Partanna la clave para elevar la experiencia del café.

Más allá de la propuesta de Starbucks, las redes sociales se inundan de opiniones sobre el oleato. Algunos alaban sus supuestas virtudes saludables, asociando el aceite de oliva con la contrarrestación de posibles sustancias dañinas en el café (afirmación sin sustento científico) o con la suma de beneficios como grasas saludables, antioxidantes y antiinflamatorios.
Sin embargo, expertos como Vitónica advierten que el aceite de oliva no convierte al café en una «súper bebida mágica», sino que simplemente suma sus propiedades. La clave para una experiencia agradable radica en emulsiónarlo correctamente con leche o bebida vegetal, evitando una mezcla desagradable y una sensación grasa en boca.
Cabe recordar que la combinación de dos alimentos saludables no garantiza un resultado superior. Disfrutar del aceite de oliva en una tostada junto a una taza de café tradicional puede ser una opción más placentera y segura.

En definitiva, el oleato se presenta como una propuesta innovadora que divide opiniones. Quienes lo prueben y lo disfruten, bienvenidos. Pero no hay que caer en la presión de consumirlo solo por su etiqueta de «saludable».
Eso sí, para quienes buscan un efecto secundario interesante, el oleato podría ayudar contra el estreñimiento o, en casos extremos, causar diarrea. ¡Precaución!
Al final del día, la decisión de sumarse a esta tendencia o no depende de cada individuo y sus preferencias. Lo importante es disfrutar del café de forma consciente y responsable, ya sea solo o acompañado de un toque de aceite de oliva.


