QUITO (ECUADOR), 6 abr (El Libre Observador) — En una noche marcada por la sorpresa y la tensión, la Policía Nacional de Ecuador irrumpió el viernes en la Embajada de México en Quito para detener al exvicepresidente ecuatoriano, Jorge Glas, refugiado desde diciembre pasado en la legación mexicana, lo que derivó en la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países.
Este acontecimiento, desencadenado después de que el Gobierno mexicano otorgara asilo político a Glas, ha provocado una ruptura diplomática entre México y Ecuador, anunciada por el presidente Andrés Manuel López Obrador en rechazo a lo que calificó como una «violación flagrante al derecho internacional y a la soberanía de México».
El operativo policial, que incluyó el trepado de muros y vallas de la embajada, ha generado una intensa polémica, denunciada como «totalmente inaceptable» por el jefe de Cancillería y Asuntos Políticos de la Embajada mexicana, Roberto Canseco.

Según Canseco, los policías ecuatorianos ingresaron de manera violenta y agredieron al personal de guardia, lo que ha sido catalogado como un acto de «barbarie».
El contexto de este suceso se enmarca en una serie de tensiones previas entre ambos países, que incluyen la expulsión de la embajadora mexicana por declaraciones del presidente López Obrador.
La decisión de Ecuador de detener a Glas en la embajada mexicana fue precedida por semanas de tensión y un pedido denegado previamente por el Gobierno mexicano para que Ecuador ingresara a la embajada con dicho propósito.

El Gobierno ecuatoriano, en su comunicado oficial, defendió la acción afirmando que Glas no puede ser considerado un perseguido político debido a las condenas en su contra, y que la captura se realizó ante el abuso de inmunidades diplomáticas.
Por su parte, México expresó su rechazo a esta intervención y anunció la suspensión de relaciones diplomáticas con Ecuador.
Este episodio, marcado por la confrontación política y jurídica, refleja la complejidad de las relaciones internacionales y plantea desafíos tanto para Ecuador como para México en el ámbito diplomático y legal.

