LA PAZ, 26 jun (El Libre Observador) — Bolivia dio este viernes el primer paso operativo hacia el nuevo régimen cambiario flexible al publicar una cotización oficial del dólar de 9,73 bolivianos para este lunes 29 de junio, una señal que marca el inicio de la transición desde el esquema de tipo de cambio fijo vigente durante casi quince años hacia un sistema determinado por la oferta y la demanda de divisas.
El valor fue difundido por el Banco Central de Bolivia (BCB) horas después de que el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas aprobara la Resolución Ministerial 245, que establece formalmente un régimen cambiario flexible y encomienda al ente emisor la responsabilidad de ejecutar su implementación.
Aunque la autoridad monetaria aún no ha explicado los mecanismos técnicos que regirán el nuevo esquema, la publicación de la cotización representa la primera referencia oficial dentro del modelo que el Gobierno considera clave para enfrentar la escasez de dólares, fortalecer la estabilidad macroeconómica y corregir los desequilibrios externos de la economía.
La cotización de Bs 9,73 supone una leve reducción frente al valor referencial difundido el viernes, cuando el dólar se ubicó en 9,76 bolivianos para la compra y 9,96 para la venta, aunque el Banco Central no precisó si el nuevo precio corresponde a una referencia única o al inicio de un mecanismo de ajustes diarios vinculados al comportamiento del mercado.

La decisión se produce después de que el Ejecutivo anunciara el abandono del régimen de tipo de cambio fijo que Bolivia mantuvo desde noviembre de 2011, cuando el dólar quedó anclado en 6,86 bolivianos para la compra y 6,96 para la venta, una política que durante años fue presentada como uno de los pilares de la estabilidad económica del país.
Sin embargo, la disminución de las reservas internacionales, la caída de los ingresos por exportaciones de gas natural y la creciente escasez de divisas deterioraron progresivamente la capacidad del Estado para sostener ese esquema, mientras el mercado paralelo comenzó a registrar cotizaciones considerablemente superiores a las oficiales.
La Resolución Ministerial 245 establece que el Banco Central deberá conducir la transición hacia el nuevo régimen «teniendo como base el reconocimiento de la oferta y demanda diaria de divisas en el sistema financiero», otorgando a la autoridad monetaria un papel central en la administración del mercado cambiario.
El Gobierno sostiene que la flexibilización cambiaria busca fortalecer la estabilidad macroeconómica, preservar la competitividad de las exportaciones y contribuir al equilibrio de la balanza de pagos en un contexto de menor disponibilidad de divisas.
Los fundamentos de la resolución reconocen que durante años las reservas internacionales estuvieron respaldadas principalmente por las exportaciones de hidrocarburos de la estatal YPFB. Sin embargo, advierten que esos ingresos disminuyeron significativamente debido a la reducción de la producción de gas y a la caída de las ventas a Brasil y Argentina, lo que hace necesario incentivar nuevas fuentes de generación de divisas y diversificar la estructura exportadora del país.
Por ahora, la publicación del dólar en 9,73 bolivianos representa la primera señal concreta de un nuevo modelo cambiario que busca adaptar la economía boliviana a un entorno de menor disponibilidad de divisas y mayores desafíos para preservar la estabilidad financiera del país.

