LA PAZ, 10 mar (El Libre Observador) – En una jornada marcada por el caos y la urgencia, la ciudad boliviana de La Paz se enfrenta a una situación crítica que obligó al municipio a declaras estado de “emergencia y alerta roja” debido a las lluvias torrenciales que azotan la región.
Esta decisión, respaldada por el Concejo Municipal paceño, surge como respuesta vital ante los desbordes de ríos, derrumbes de viviendas y el consecuente peligro para la población.

La aprobación de esta medida no solo establece un marco legal para la movilización de recursos y ayuda gubernamental, sino que también evidencia la gravedad de la situación que enfrenta la ciudad.
Con el respaldo normativo en mano, se espera una pronta intervención del Gobierno Nacional para proporcionar maquinaria, personal y asistencia necesaria en las tareas de mitigación y rescate.

El alcalde Iván Arias, consciente de la urgencia de la situación, ha mantenido comunicación directa con el presidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce, quien respaldó la iniciativa de declaratoria de emergencia municipal. Esta coordinación entre autoridades es crucial para garantizar una respuesta efectiva y coordinada ante la emergencia.
Los estragos de las intensas lluvias se hacen sentir con fuerza en La Paz, con desbordes de ríos como el Kellumani, Huayllani, Achumani y el temido Río La Paz, causando estragos en infraestructuras y dejando viviendas inundadas a su paso.

La magnitud del desastre ha llevado incluso al presidente Arce a hacer un llamado directo a la acción, instando a la pronta intervención y ayuda gubernamental.
La situación se agrava con el paso de las horas, con comunidades enteras incomunicadas y zonas urbanas aisladas debido a los desbordes y cortes en las vías de acceso. La vulnerabilidad de la población ante estas condiciones climáticas extremas es evidente, y es imperativo actuar con celeridad para salvaguardar vidas y minimizar el impacto de esta emergencia.
En medio de la incertidumbre y el peligro, la solidaridad y la colaboración entre autoridades locales y nacionales se erigen como pilares fundamentales en la respuesta ante la crisis. La Defensoría del Pueblo se suma al llamado de declaratoria de emergencia, sumando esfuerzos en la protección y asistencia a los afectados.

