LA PAZ, 26 feb (El Libre Observador) – Una serie de fenómenos climáticos extremos, incluyendo riadas, mazamorras e inundaciones, han golpeado a 80 municipios en Bolivia, dejando un saldo devastador de 40 personas fallecidas y miles de familias afectadas desde noviembre pasado, informó el lunes el Gobierno.
El viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, reveló que prácticamente todos los departamentos del país han sido impactados por estos desastres naturales.
“Estamos hablando de 219 comunidades afectadas en un total de 80 municipios”, afirmó.
Equipos de emergencia y ayuda humanitaria han sido desplegados por el Gobierno hacia diversas zonas afectadas, como Cobija en el departamento de Pando, donde más de 150 familias han sufrido las consecuencias del desborde del río Acre. Asimismo, localidades como Bolpebra, en la frontera con Brasil y Perú, también se han visto gravemente afectadas por las inundaciones.

El impacto de las lluvias se ha hecho sentir de manera contundente, con 206 viviendas dañadas y 456 completamente destruidas.
El Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (Senamhi) ha emitido alertas para seis departamentos de Bolivia, con la alerta roja aún vigente en municipios de La Paz y Cobija debido al riesgo de desbordamientos de ríos.
En medio de esta crisis, la solidaridad y la acción rápida han sido fundamentales. En Cobija, la alcaldesa Ana Lucia Reis declaró la alerta roja, lo que activó de inmediato la respuesta del Viceministerio de Defensa Civil para proporcionar ayuda humanitaria.
En el norte del país, la situación es crítica, con el desbordamiento del río Acre afectando gravemente a barrios enteros de la ciudad de Cobija. Calles y viviendas están sumergidas bajo el agua, con el caudal del río alcanzando niveles alarmantes.

En el centro del país, en la localidad de Laquiña Baja, departamento de Cochabamba, se reportaron daños significativos debido a una mazamorra que afectó granjas, viviendas y vehículos, obligando a los residentes a huir por sus vidas.
Además, en otras regiones como Potosí y La Paz, las lluvias han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra, poniendo en riesgo a miles de personas y sus hogares.
Los problemas también persisten en el departamento de Potosí, donde una riada afectó la localidad de Colcha K, obligando a sus habitantes a abandonar sus hogares.
Las imágenes y videos compartidos en medios de comunicación y redes sociales muestran el impacto devastador de las inundaciones, con automóviles cubiertos por el agua y niños refugiados en lugares seguros.

