BUENOS AIRES, 2 oct (El Libre Observador) — El gobierno de Argentina anunció este miércoles la revocación oficial del estatus de refugiado político otorgado a Evo Morales, exmandatario de Bolivia.
La medida, que pone fin a su protección en el país, fue comunicada por el vocero del gobierno argentino, Manuel Adorni, a través de redes sociales. Morales, quien había recibido asilo en Argentina tras su renuncia en 2019, ya no cuenta con dicha condición.
“Se ha dado por finalizada la condición de refugiado de Juan Evo Morales Ayma. Fin”, escribió Adorni en Twitter, marcando un giro en la relación entre el líder boliviano y el gobierno argentino, que le había brindado refugio durante la administración de Alberto Fernández.
Evo Morales, quien gobernó Bolivia por casi 14 años, renunció en noviembre de 2019 en medio de una crisis política y denuncias de fraude electoral. Inicialmente, Morales se exilió en México, pero poco después se trasladó a Argentina tras la victoria electoral de Alberto Fernández, quien lo acogió como refugiado.

Durante su estancia en Argentina, Morales mantuvo una activa presencia política, liderando desde la distancia la campaña de su partido, el Movimiento al Socialismo (MAS), que culminó en la elección de Luis Arce como presidente en 2020. Tras la victoria de Arce, Morales regresó a Bolivia, cruzando la frontera a pie desde la provincia argentina de Jujuy, acompañado por el entonces presidente Fernández.
EL IMPACTO POLÍTICO EN BOLIVIA
La retirada del estatus de refugiado a Morales llega en un momento delicado en la política boliviana. Morales ha expresado su deseo de postularse nuevamente como candidato del MAS en las elecciones de 2025, enfrentándose a una creciente oposición dentro de su propio partido, incluido el actual presidente, Luis Arce.
El MAS, que alguna vez fue monolítico bajo el liderazgo de Morales, ahora se encuentra dividido entre aquellos que apoyan su regreso y quienes prefieren avanzar con nuevos liderazgos.
El fin de su estatus de refugiado en Argentina podría limitar las posibilidades de Morales de buscar nuevamente asilo en caso de verse en una situación similar, aunque por el momento permanece activo en Bolivia.

Morales sigue siendo una figura controversial y polarizadora en su país, donde sus intentos de permanecer en el poder más allá de los límites constitucionales han generado tanto apoyo como rechazo.
El retiro de la protección política a Morales también refleja un cambio en la política exterior de Argentina, que bajo la presidencia de Fernández mostró una postura más abierta hacia el exlíder boliviano.
Con el cambio de contexto político en Argentina, este movimiento podría interpretarse como una señal de una nueva fase en las relaciones bilaterales entre ambos países, así como una actualización en la política argentina respecto a la protección de figuras políticas en el exilio.
La decisión de revocar su estatus de refugiado marca el cierre de un capítulo en la vida política de Morales en Argentina, pero abre interrogantes sobre su futuro político en Bolivia, donde continúa siendo una figura central en el debate electoral.

