LA PAZ, 3 abr (El Libre Observador) — Un terremoto político sacude Bolivia con la explosiva declaración del Gobierno que confirmó la inhabilitación del presidente Luis Arce y el exmandatario Evo Morales como candidatos del Movimiento Al Socialismo (MAS) para las elecciones generales del 2025.
Esta revelación, realizada por el viceministro de Coordinación Gubernamental, Gustavo Torrico, desata una tormenta en el panorama político del país, marcada por una crisis interna que amenaza con redefinir el futuro del partido oficialista.
Torrico, ante la prensa, detalló que tanto Arce, actual Jefe de Estado, como Morales, exmandatario y líder del MAS, enfrentan obstáculos legales y estatutarios insuperables.

La sentencia Constitucional 1010/2023, emitida en diciembre pasado por el Tribunal Constitucional Plurinacional, ha marcado un hito al establecer que la reelección no constituye un derecho humano. Esto, sumado a los requisitos estatutarios del MAS que exige 10 años de antigüedad para postularse como precandidato a las internas, ha dejado a ambos líderes por lo pronto fuera de la contienda presidencial.
La propuesta de Morales de competir en elecciones primarias internas para elegir al candidato del MAS para 2025 ha sido recibida con escepticismo por Torrico, quien señaló que la eliminación del requisito de antigüedad sería la única vía para permitir la participación de Arce en estas internas.
El panorama se torna incierto en el MAS, con fuertes tensiones entre los requisitos legales y las aspiraciones políticas de sus líderes más prominentes.
Esta situación deja en el aire el futuro político del partido y abre interrogantes sobre quién será finalmente el candidato que represente al MAS en las próximas elecciones generales, una incógnita que promete desatar intensos debates y movimientos en el ámbito político boliviano en los próximos meses.

