SANTA CRUZ, 26 ene (El Libre Observador) — En una jornada compleja para la política regional, el vicegobernador Mario Aguilera fue posesionado como gobernador interino de Santa Cruz, remplazando a Luis Fernando Camacho, quien se encuentra detenido en el penal de Chonchocoro en La Paz.
La toma de posesión, programada para las 14:00 en la Asamblea Legislativa, se llevó a cabo de manera rápida sin discursos ni ceremonia especial.
El presidente de la Asamblea Legislativa Departamental, Zvonko Matkovic, fue el encargado de tomar juramento a Aguilera, cumpliendo con la orden de la Sala Constitucional Tercera del Tribunal Departamental de Justicia.
Esta orden ratificó la suplencia temporal de Aguilera mientras Camacho enfrenta medidas preventivas en prisión. El acto, que duró apenas tres minutos, reflejó la urgencia y el inusual accionar que dejó mal parado al partido de Camacho Creemos.
Aguilera, al jurar su cargo, no recibió la banda de la gobernación, marcando un simbolismo inusitado en un proceso que, aunque legal, se desarrolla en un contexto de controversia y cambios abruptos.

La transición se llevó a cabo en un clima de incertidumbre, y la ausencia de declaraciones del presidente de la Asamblea Legislativa resalta la complejidad de la situación política actual.
Consultado sobre la composición de su nuevo gabinete y las renuncias presentadas por miembros del Ejecutivo departamental, Aguilera manifestó no tener conocimiento específico de las dimisiones, pero anunció que se realizarán cambios en la administración.
Este anuncio sugiere que la asunción de Aguilera podría ir acompañada de una reorganización en la estructura gubernamental de Santa Cruz.
La veloz toma de posesión y la falta de detalles sobre el nuevo gabinete dejan interrogantes en el aire sobre el futuro inmediato de la gobernación cruceña. La situación de Camacho, una figura política destacada, sumada a las tensiones políticas y sociales, hacen que este cambio de liderazgo sea un acontecimiento de gran relevancia regional.

