LA PAZ, 16 dic (El Libre Observador) — La política boliviana sumó un nuevo giro de cara a las elecciones generales de 2025. El expresidente Jorge “Tuto” Quiroga anunció este lunes una alianza estratégica con el Frente Revolucionario de Izquierda (FRI), dejando a Comunidad Ciudadana (CC), liderada por el exmandatario Carlos Mesa, sin partido político que en 2019 sostuvo su candidatura presidencial y su presencia legislativa.
El anuncio se oficializó mediante un video y fotografías que circularon en redes sociales, donde se vio a Quiroga junto a Édgar Guzmán, dirigente del FRI, y otros líderes en un brindis simbólico.
Durante la reunión, Quiroga calificó las elecciones de 2025 como un “punto de inflexión” para Bolivia. “Escojan la expresión más dramática: estamos frente a una bifurcación que decidirá si Bolivia se hunde en el modelo totalitario de Cuba, Venezuela y Nicaragua, o si recuperamos la democracia, la estabilidad y las instituciones”, declaró.
Por su parte, Guzmán destacó la fortaleza de su partido para afrontar los retos que implicará una eventual administración de gobierno. “El camino será duro, pero creemos tener la fortaleza para salir adelante”, agregó.
El Frente Revolucionario de Izquierda, fundado en 1987 por Oscar Zamora Medinaceli, tiene una trayectoria de 37 años en la política boliviana. En los últimos años, el FRI formó parte de la alianza Comunidad Ciudadana, que impulsó la candidatura de Mesa en 2019 y respaldó su agenda legislativa durante este período.

Sin embargo, el artículo 49 de la Ley de Organizaciones Políticas establece que las alianzas tienen vigencia únicamente por un ciclo electoral y la gestión correspondiente, lo que legalmente permite al FRI desvincularse de CC y forjar nuevas coaliciones.
UNA BATALLA DE ESTRATEGIAS ELECTORALES
El movimiento deja a Carlos Mesa y a Comunidad Ciudadana en una situación compleja.
Sin un partido político de base, Mesa deberá buscar rápidamente nuevos aliados si desea mantener su relevancia de cara a 2025. Este panorama complica la continuidad de su proyecto político, especialmente en un escenario donde la dispersión de las fuerzas opositoras puede beneficiar indirectamente al actual partido de gobierno, el Movimiento al Socialismo (MAS).
Por otro lado, Quiroga busca recuperar protagonismo político tras varios intentos fallidos de regresar a la presidencia. Su discurso, centrado en la restauración democrática y la lucha contra la corrupción, intenta capitalizar el descontento de una parte del electorado frente a las políticas del MAS.
El contexto electoral boliviano está marcado por desafíos económicos que influirán en las estrategias de campaña. La inflación controlada, pero con riesgo de desborde, la escasez de divisas y un déficit fiscal proyectado en torno al 8% del PIB representan un entorno complicado para cualquier gobierno entrante.

Quiroga y el FRI deberán ofrecer propuestas concretas para manejar estas problemáticas, especialmente si buscan atraer a un electorado cansado de promesas sin resultados.
En contraste, la debilidad organizativa de Comunidad Ciudadana podría limitar su capacidad de proponer una agenda económica sólida, una tarea que se torna crucial en un país donde más del 60% de la población percibe que su situación económica personal se ha deteriorado en los últimos años.
Con la ruptura entre el FRI y Comunidad Ciudadana, la oposición se fragmenta aún más, aumentando la incertidumbre sobre las alianzas que podrán consolidarse antes de las elecciones.
En este marco, la alianza entre Tuto Quiroga y el FRI reconfigura el tablero electoral, pero también plantea preguntas sobre la viabilidad de sus propuestas en un entorno político y económico cada vez más complejo.


