LA PAZ, 21 ene (El Libre Observador) – El ministro de Educación de Bolivia, Omar Veliz, ha sido señalado por supuestos actos de nepotismo, tráfico de influencias y otros delitos tras revelarse que al menos cinco familiares y una ahijada ocuparon cargos en su cartera, percibiendo sueldos que oscilan entre Bs 6.334 y Bs 18.106.
La denuncia, presentada ante el Viceministerio de Transparencia, expone un presunto entramado de abusos que prevé implicar responsabilidades penales.
El documento, que incluye carnets de identidad, certificados de nacimiento y memorándums de designación, describe cómo los implicados habrían ingresado a sus funciones tras el nombramiento de Veliz como ministro. Entre ellos, Sofía J. V., designada como coordinadora con organizaciones sociales, percibe Bs 16.060 mensuales. Jhony B. R., jefe de unidad, encabeza la lista con un salario de Bs 18.106, mientras que otros ocupan cargos técnicos y administrativos con escalas salariales variadas.
El caso ha generado atención particular por los ajustes salariales observados en algunos nombramientos. Kenny P. V., por ejemplo, comenzó con un salario de Bs 7.954 en abril de 2024, pero para agosto ya percibía Bs 10.792. Un patrón similar se evidencia en el caso de Milen U. V., cuyo salario aumentó de Bs 9.560 en mayo a Bs 9.846 en septiembre, según los documentos presentados.

La denuncia también menciona a Orlando E. V., quien estaría “declarado en comisión”, sin detalles claros sobre su ingreso, cargo o salario. Este tipo de designaciones, señala el documento, constituiría una violación al principio de meritocracia y transparencia que debería regir el sector público.
De todos los mencionados, según la documentación probatoria, sólo uno registra en su cédula de identidad como profesional y los demás están como estudiantes.
NEPOTISMO Y DESIGNACIONES CUESTIONADAS
La denuncia acusa al ministro Veliz de incurrir en cinco delitos: nepotismo, tráfico de influencias, uso indebido de bienes y recursos públicos, y manipulación de ítems y cargas horarias.
Este señalamiento se dio el mismo día en que Veliz fue designado como ministro interino de Justicia, tras la partida de César Siles a Ginebra para el Examen Periódico Universal de Bolivia ante la ONU.
En un giro que añade dramatismo al caso, la decisión del presidente Luis Arce de encargar a Veliz la cartera de Justicia ha sido duramente criticada.

“El mismo día que se presenta una denuncia por nepotismo en su contra, es nombrado interino de Justicia y Transparencia. Esto no es coincidencia, sino una muestra de impunidad”, escribió un analista político en redes sociales.
El caso pone nuevamente en la palestra la necesidad de reforzar los mecanismos de control y supervisión en la administración pública de Bolivia. El Viceministerio de Transparencia tiene ahora la responsabilidad de investigar estas acusaciones a fondo para garantizar que se esclarezcan las denuncias y se tomen las acciones correspondientes.
Este episodio no solo cuestiona la gestión de Omar Veliz, sino también el compromiso del gobierno de Luis Arce con los principios de meritocracia y transparencia, pilares esenciales en cualquier democracia.


