LA PAZ, 8 nov (El Libre Observador) – El presidente Luis Arce lamentó este viernes el “asedio sistemático y permanente” de agentes internos que, asegura, ha enfrentado su gobierno durante los cuatro años al mando del país.
En la Plaza Murillo, centro político del país, y frente a una multitud de organizaciones sociales y autoridades, Arce expresó su pesar y frustración ante las múltiples adversidades, desde pedidos de renuncia e intentos de golpe de Estado, hasta las crisis climáticas que han golpeado a Bolivia.
“Lo que no logramos prever como gobierno fue que tendríamos cuatro años de asedio desde todos los frentes, como nunca antes en nuestra historia reciente. Las mayores adversidades han venido de fuentes internas que no descansan en su intento por hacer naufragar a nuestro gobierno”, afirmó con gravedad.
La situación fue especialmente tensa luego de que su informe de gestión, originalmente previsto para ser presentado en la Asamblea Legislativa Plurinacional, tuviera que trasladarse a la plaza pública debido a actos de violencia y desorden en la sesión, protagonizados por sectores afines al expresidente Evo Morales.

Arce describió un panorama plagado de desafíos en los que la oposición y las fuerzas internas adversas han tratado de forzar su salida de la presidencia.
“Amenazas como ‘por las buenas o por las malas’, ‘guerra civil’, y el constante rito del bloqueo han sido el pan de cada día”, aseveró. Sin embargo, subrayó que el gobierno no se ha victimizado, y que su respuesta a la adversidad ha sido trabajo constante y compromiso con el país.
Pese a estos obstáculos, Arce destacó que su administración ha logrado mantener la estabilidad económica y ha preservado la vida como valor supremo, un logro que consideró fundamental en un contexto mundial de inflación, alza en precios de bienes básicos y un aumento del contrabando.
“Nos enfrentamos a la inflación global, al desabastecimiento y a la especulación, pero nuestra economía sigue en pie”, destacó el mandatario.

El presidente también se refirió a la falta de colaboración en la Asamblea Legislativa, donde, según él, opositores y la nueva derecha liderada por el expresidente Evo Morales, bloquearon leyes de vital importancia, incluidas aquellas destinadas a proteger a la niñez y créditos externos.
“En 2023 rechazaron la Ley contra la Impunidad en Delitos Sexuales contra niños y adolescentes. ¿A quién le puede convenir que esos delitos prescriban?”, cuestionó con indignación, dejando en el aire un reproche que resonó entre los asistentes.
Arce subrayó que, aunque la oposición es necesaria en democracia, debe saber cuándo unirse por el bien del país. Reprochó que la actuación de algunos sectores opositores se ha limitado a rechazar de antemano cualquier propuesta del Ejecutivo, independientemente de su importancia para el pueblo boliviano.
“La deformación a la que se ha llegado es tal que se prioriza obstaculizar y difamar, sin importar el perjuicio al pueblo”, criticó con firmeza.
En su recuento de dificultades, el mandatario también mencionó el impacto económico de los bloqueos y paros organizados por sectores afines a Morales, calculando una pérdida de cerca de 4.000 millones de dólares. “No ha sido fácil encarar bloqueos que asfixian la economía, especialmente de los sectores más vulnerables. Lamentamos que existan personas que prioricen sus ambiciones personales a costa del hambre y la tranquilidad de las familias bolivianas”, declaró.
En un momento de autocrítica, Arce reconoció los problemas de iliquidez del dólar, la inflación y el abastecimiento de combustibles, problemas que, aseguró, su gobierno está enfrentando con medidas de fondo.
Comprometió además que, en su último año de gestión, continuará trabajando para reconstruir la economía y llamó a todos los sectores del país a sumarse a ese esfuerzo común. Con un tono firme, concluyó que, pese a los ataques y dificultades, su administración seguirá adelante, buscando el progreso y la estabilidad de Bolivia en su recta final al mando del Estado.


