LA PAZ, 26 mar (El Libre Observador) – La crisis en el fútbol boliviano se trasladó de la cancha a las graderías. El presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF), Fernando Costa, protagonizó un vergonzoso altercado con hinchas en el estadio Titán de Villa Ingenio, en El Alto, tras el empate sin goles entre Bolivia y Uruguay por las Eliminatorias Sudamericanas. Este miércoles pidió disculpas por su accionar cuestionable.
En un video que rápidamente se viralizó en redes sociales, se observa a Costa enardecido increpando a un aficionado mientras la seguridad intenta calmar la situación. La tensión escaló cuando su hijo, Andrés Costa, presidente del club Always Ready, se sumó al incidente y agredió físicamente a un hincha, desatando un caos que la policía no pudo contener de inmediato.
Ante la ola de críticas, el dirigente convocó una conferencia de prensa en la que ofreció disculpas por su reacción, aunque justificó su postura al considerar inaceptable que se insulte a los jugadores de la selección.
“Quiero expresar mis más sinceras disculpas. No tiene justificación, pero sí una explicación”, declaró.

UN FÚTBOL SIN RUMBO Y UNA HINCHADA ENOJADA
Mientras Costa defendía su accionar y llamaba a la unidad en torno a la selección, los hinchas manifestaban su indignación. “No es un problema de los jugadores, es de la pésima gestión dirigencial”, reclamó un aficionado tras el escándalo.
La falta de planificación, la inestabilidad en el banquillo y la incertidumbre sobre el futuro de la Verde han generado descontento en la afición, que ve con frustración cómo la clasificación al Mundial 2026 se aleja con cada partido.
La realidad es que Bolivia quedó en el octavo puesto de la tabla, fuera de la zona de repechaje, mientras Venezuela, su próximo rival, fortaleció su posición con una victoria clave sobre Perú.
La visita a la Vinotinto será una de las últimas oportunidades para los dirigidos por Óscar Villegas, quien intenta enderezar el rumbo de una selección marcada por la incertidumbre y la falta de continuidad.

TÉCNICOS, PROMESAS Y UNA GESTIÓN EN ENTREDICHO
El proceso de clasificación ha estado plagado de cambios. Bolivia comenzó con el argentino Gustavo Costas en el banquillo, pero tras cuatro derrotas consecutivas, fue reemplazado por el brasileño Antonio Carlos Zago.
Este último apenas dirigió la Copa América 2024 y dos partidos por las Eliminatorias con una victoria y una derrota, fue despedido tras los malos resultados, dejando su lugar al boliviano, Óscar Villegas, quien intentó renovar el plantel con jóvenes talentos.
Sin embargo, tas la ilusión que posibilitó buenos resultados con victorias de visitante frente a Chile y de local contra Venezuela se ha ido desvaneciendo con el paso de las fechas. Dos empates en casa y derrotas que han vuelto a colocar a Bolivia al borde de la eliminación han provocado nuevas críticas a la dirigencia.
La presión es cada vez mayor y el altercado el presidente de la FBF con los hinchas refleja el clima de tensión que rodea al fútbol boliviano.
Más allá de las disculpas del presidente de la FBF, el episodio en El Alto deja en evidencia una fractura entre la afición y la dirigencia, en un momento donde la Verde necesita más que nunca estabilidad y liderazgo para no repetir la historia de frustraciones que ha acompañado al fútbol boliviano en los últimos años.


