BEIJING (CHINA), 26 abr (El Libre Observador) — La popular red social TikTok se encuentra en el ojo del huracán de una batalla geopolítica entre Estados Unidos y China. La reciente aprobación de una ley en el Congreso estadounidense que amenaza con prohibir la plataforma si no corta sus lazos con China ha generado una respuesta contundente por parte de ByteDance, la empresa matriz china de TikTok.
ByteDance ha declarado que no tiene intención alguna de vender la plataforma, desafiando así el ultimátum de nueve meses impuesto por los legisladores estadounidenses.
La empresa niega rotundamente las acusaciones de que TikTok pueda ser utilizada por el gobierno chino con fines de espionaje o propaganda, y reitera su compromiso con la protección de los datos de sus usuarios.
La controversia en torno a TikTok no es nueva. El anterior presidente estadounidense, Donald Trump, ya intentó sin éxito prohibir la plataforma en 2020, alegando las mismas razones de seguridad nacional.
ByteDance respondió con una serie de medidas para apaciguar las preocupaciones estadounidenses, incluyendo la inversión de 1.500 millones de dólares en el «Project Texas», un proyecto que busca almacenar los datos de los usuarios estadounidenses dentro del país.

Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para algunos críticos, quienes insisten en que el algoritmo de recomendación de TikTok, el secreto del éxito de la plataforma, también debe ser desvinculado de ByteDance.
El CEO de la empresa, Shou Zi Chew, ha anunciado que TikTok llevará la ley a los tribunales, pero algunos analistas creen que las razones de seguridad nacional pueden tener más peso ante la Corte Suprema que la libertad de expresión.
Una venta forzosa de TikTok, cuyo valor se estima en miles de millones de dólares, presentaría grandes complicaciones. Empresas con recursos suficientes para encararla, como los gigantes tecnológicos estadounidenses Meta o Google, probablemente no podrían hacerlo por las normas de competencia y antimonopolio.

Para muchos inversores, el rasgo más valioso de TikTok es el algoritmo de recomendación de videos. Sin embargo, su venta necesita ser aprobada por Pekín, que declaró estos algoritmos como tecnología protegida después del intento de Trump de prohibir TikTok en 2020.
Hasta ahora, las autoridades chinas se han mostrado firmemente contrarias a una venta forzada de la plataforma, advirtiendo que tomarán todas las medidas necesarias para proteger sus empresas.
Aunque TikTok se ha convertido en un fenómeno global, solo representa una pequeña parte de los ingresos de ByteDance, según analistas e inversores. El grupo ha experimentado un crecimiento explosivo en los últimos años y se ha convertido en una de las empresas más valiosas del mundo. Sus inversores internacionales, que incluyen firmas estadounidenses como General Atlantic y SIG y la japonesa SoftBank, han depositado en ella miles de millones de dólares.

«TikTok EEUU es una parte muy pequeña del negocio global. Es una parte ilusionante de la historia, seguro, pero (…) en relación con el tamaño total, es una parte muy pequeña», dijo un inversor del grupo, Mitchell Green de la estadounidense Lead Edge Capital, a la cadena CNBC.
El futuro de TikTok en Estados Unidos sigue siendo incierto. La batalla legal que se avecina podría tener un impacto significativo en la empresa, sus usuarios y la industria tecnológica en general.
Es un caso que pone de relieve las tensiones geopolíticas cada vez más intensas entre Estados Unidos y China, y el papel cada vez más importante que la tecnología juega en este escenario global.

