TARIJA, 13 may (El Libre Observador) – El sector gremial de Bolivia ha lanzado este lunes una contundente advertencia al gobierno del presidente Luis Arce: si no se abroga el Decreto Supremo 5143, se movilizarán en las calles para defender sus derechos.
En una marcha realizada este lunes en el centro de la ciudad de Tarija, los gremialistas expresaron su firme rechazo a esta normativa, que consideran una grave amenaza al derecho a la propiedad, no solo del sector gremial, sino de todos los bolivianos.
«Definiremos en este ampliado nacional las medidas de protesta», afirmó el secretario ejecutivo de la Confederación de Trabajadores Gremiales de Bolivia, Jesús Cahuana.
El dirigente gremial señaló que la población en general no está de acuerdo con que el gobierno pretenda intervenir en sus terrenos y bienes inmuebles, fruto del trabajo de toda una vida.
Los gremialistas exigen la abrogación definitiva del Decreto Supremo 5143, a pesar del anuncio del gobierno de suspender su aplicación.

«Nos genera desconfianza y no es como dicen en el gobierno la suspensión. Queremos la abrogación definitiva porque ellos hablan como si fuese una reglamentación de una ley anterior. Las reglamentaciones tienen su fecha y no es después de varios años que se pueda hacer el reglamento, eso es absurdo», expresó Cahuana.
ESCASEZ DE DÓLARES
El sector gremial también manifestó su profunda preocupación por la escasez de dólares en el mercado financiero del país.
Cahuana responsabilizó al gobierno central por la gradual desaparición de la divisa estadounidense, lo que ha generado una situación extrema que afecta a todos los sectores económicos.
«El dólar tiene un efecto multiplicador en todos los bolivianos y a consecuencia de ello los comerciantes minoritarios pagamos los platos rotos y ponemos la cara al pueblo. Piensan que somos los especuladores», aseveró el dirigente gremial.

La contundente advertencia del sector gremial pone en vilo la estabilidad social del país. El gobierno del presidente Arce tendrá que tomar medidas urgentes para atender las demandas de este sector y evitar una escalada de tensiones sociales.
Esta situación se produce en un contexto de creciente descontento social en Bolivia. El directivo gremial enfatizó que la población está cansada de la crisis económica y exige soluciones concretas por parte del gobierno.


