LA PAZ, 4 jun (El Libre Observador) – Luego de 48 horas de bloqueos en diferentes regiones bolivianas, el sector de Transporte Pesado Internacional levantó este martes las medidas de presión y emitió un ultimátum si el presidente Luis Arce no accede a un diálogo directo, para ingresar a un paro indefinido desde el 14 de junio.
«¡Somos bolivianos! ¡Solo pedimos lo que nos corresponde!», claman los transportistas.
El presidente de la Cámara Nacional de Transporte Pesado, Héctor Mercado, enfatizó que el bloqueo no es un capricho, sino un grito desesperado por atención.
El pliego petitorio del Transporte Pesado es tan pesado como los camiones que han paralizado las carreteras. Exigen la abrogación del Decreto Supremo 5146, que regula el sector, la garantía de disponibilidad de dólares y combustible, y las renuncias de la presidenta de la Aduana Nacional y del presidente de Impuestos Nacionales. Pero la principal demanda es clara: una reunión cara a cara con el presidente Arce.

Las mesas de diálogo con el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, han fracasado, aseguran los transportistas. Lo consideran «persona non grata» para las negociaciones. Solo el presidente Arce, creen, tiene la autoridad para resolver el conflicto.
El 14 de junio es la fecha límite. Si para ese día no hay humo blanco en las negociaciones, el Transporte Pesado promete un paro indefinido. Las carreteras volverán a ser escenario de una batalla, pero esta vez, la lucha podría ser más larga y cruenta.


