ALIGARH, INDIA, 2 jul (El Libre Observador) – Una estampida durante una celebración hindú en Aligarh, al norte de India, ha dejado este martes un saldo devastador de más de 100 personas muertas y varias decenas heridas.
La tragedia ocurrió cuando miles de devotos se congregaron para presenciar una ceremonia de oración colectiva liderada por el gurú Bhole Baba.
Según las autoridades, la estampida se desencadenó cuando alrededor de 15.000 personas intentaron abandonar el recinto, que solo tiene capacidad para 5.000 asistentes.
La combinación de hacinamiento y la urgencia por salir creó un escenario caótico que desembocó en la tragedia.

La comisaria de división de Aligarh, Chaitra V., confirmó la cifra de fallecidos y señaló que las autoridades están trabajando arduamente para brindar asistencia médica oportuna a los heridos.
El director del hospital local, Umesh Kumar Tripathi, informó que los lesionados están recibiendo atención médica de urgencia.
El funcionario Ashish Kumar indicó que inicialmente las morgues del distrito recibieron cerca de 60 cuerpos, pero que la cifra de muertos aumentó a más de 100 a medida que avanzaban las horas.
Testigos presenciales afirman que la estampida se produjo debido a una caída en cadena provocada por peregrinos que buscaban salir del lugar y tropezaron con una zanja poco visible.
El jefe de gobierno de Uttar Pradesh, Yogi Adityanath, expresó sus condolencias a las víctimas y sus familias y ordenó la creación de un comité para investigar el incidente.

Por su parte, el primer ministro de India, Narendra Modi, manifestó su pesar por la tragedia y aseguró que su administración está comprometida en brindar apoyo y asistencia en las labores de rescate.
Las avalanchas y estampidas son eventos recurrentes en las celebraciones religiosas de India, a menudo como consecuencia de la deficiente gestión de grandes multitudes o la precariedad de las infraestructuras que rodean los lugares de culto.
La tragedia de Aligarh se suma a la larga lista de eventos similares que han enlutado a la nación india.
La peor estampida de los últimos años en India ocurrió en enero de 2011 en el estado meridional de Kerala, donde 102 fieles perdieron la vida en una zona boscosa y montañosa de difícil acceso que conducía a un templo.
El incidente de Aligarh sirve como un recordatorio urgente de la necesidad de implementar medidas de seguridad más estrictas y una mejor gestión de las multitudes en eventos religiosos masivos, con el fin de prevenir futuras tragedias.


