LA PAZ, 11 sep (El Libre Observador) — En un acto que ha generado conmoción en la ciudadanía, un enfermero fue aprehendido este miércoles tras ser acusado de tomar fotografías inapropiadas a una paciente sedada en una clínica privada de la zona de Miraflores, en La Paz.
El incidente ha encendido las alarmas sobre la vulnerabilidad de los pacientes en los centros médicos y la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad.
De acuerdo con la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), la paciente, quien estaba en proceso de recuperación tras ser sometida a una anestesia, se dio cuenta de que alguien levantaba la frazada que la cubría.
A pesar de estar bajo los efectos del sedante, logró pedir ayuda. “La víctima percibió el movimiento sospechoso y, en su estado de vulnerabilidad, pidió auxilio”, detalló Maribel Santander, jefa de la división de Trata de Personas de la Felcc.
La rápida reacción de la mujer le permitió contactar a su esposo, quien se encontraba cerca del lugar. Al llegar a la sala, encontró al enfermero en actitud sospechosa, lo que derivó en su inmediata intervención y posterior denuncia ante las autoridades. La Policía se desplazó hasta el lugar y procedió con la aprehensión del acusado, quien ahora enfrenta graves cargos.

Las investigaciones preliminares revelaron que el teléfono móvil del enfermero contenía fotografías íntimas de la paciente, lo que agrava la situación jurídica del acusado, según la policía.
“Tras la revisión del dispositivo móvil, se encontraron pruebas contundentes que confirman la denuncia, lo cual complica aún más su situación legal”, subrayó Santander.
El caso ha generado un fuerte rechazo en la opinión pública, dado que el abuso ocurrió en un contexto de confianza médica. El enfermero, que ahora será investigado por el delito de pornografía, enfrenta un proceso judicial que podría culminar en severas sanciones. Las autoridades destacaron la importancia de denunciar este tipo de incidentes y aseguraron que se mantendrán vigilantes para evitar que hechos similares vuelvan a ocurrir.
Este escándalo ha puesto de manifiesto la necesidad de revisar los protocolos de seguridad en los centros de salud, tanto públicos como privados, para proteger la privacidad y dignidad de los pacientes. Mientras tanto, la investigación continúa y se espera que en los próximos días se defina la situación legal del acusado, cuyo teléfono celular ha sido clave en el avance de la pesquisa.


