LA PAZ, 22 abr (El Libre Observador) – El fraccionado Movimiento Al Socialismo (MAS) se encuentra en un momento crucial, con el plazo para convocar a un nuevo congreso para renovar su directiva a punto de vencer. La tensión entre las dos corrientes del partido, evistas y arcistas, se ha intensificado en las últimas horas, luego de que el Tribunal Supremo Electoral (TSE) rechazara la supervisión de ambos cónclaves para darle legalidad.
El TSE basó su decisión en el incumplimiento del estatuto del MAS, que establece que el congreso debe ser coordinado con las organizaciones sociales matrices fundadoras, y en la falta de firmas de todos los miembros de la directiva nacional por parte de ambas corrientes.
Esta decisión deja al MAS en una situación precaria, ya que el plazo fatal para la renovación de las directivas nacionales en las tiendas políticas es el 5 de mayo. Si el MAS no cumple con la convocatoria al cónclave hoy, podría recibir una primera amonestación, y a la tercera, perder su personería jurídica.
Ante este panorama, tanto evistas como arcistas han anunciado que se ajustarán a las exigencias del TSE para evitar sanciones.

POSICIÓN EVISTA
El líder de la corriente evista, Evo Morales, anunció que se reunirá de emergencia este lunes en Cochabamba para analizar las observaciones del TSE y buscar una solución.
Ratificó que no reconoce a los representantes del Pacto de Unidad arcista y que el MAS no puede consensuar una convocatoria con ellos, ya que «ni siquiera son militantes».
Morales también denunció la existencia de un plan para proscribir al MAS e inhabilitar su candidatura, calificándolo de «genocidio político».

POSTURA DE ARCISTAS
Por su parte, el Pacto de Unidad arcista también anunció que sus asesores legales subsanarán las observaciones del TSE para que autorice su congreso en El Alto.
El ejecutivo de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), Lucio Quispe, pidió a Morales «recapacitar» y buscar la unidad del partido para no perder la personería jurídica.
Tanto evistas como arcistas han expresado su deseo de lograr la unidad de este partido, el más grande la historia política boliviana que hoy se ve fragmentada y con riesgos de desaparecer. Sin embargo, las diferencias entre ambas corrientes parecen ser profundas y aún no se ha encontrado una solución viable.
El futuro del MAS dependerá en gran medida de la capacidad de sus líderes para superar estas diferencias y encontrar una forma de convocar a un congreso único que represente a todas las corrientes del partido.

APUNTES CLAVES
- El MAS tiene hasta el 5 de mayo para convocar a un nuevo congreso y renovar su directiva.
- Si el MAS no cumple con la convocatoria al cónclave hoy, podría recibir una primera amonestación.
- Tanto evistas como arcistas han anunciado que se ajustarán a las exigencias del TSE para evitar sanciones.
- Las diferencias entre evistas y arcistas parecen ser profundas y aún no se ha encontrado una solución viable para la unidad partidaria.
- El futuro del MAS dependerá en gran medida de la capacidad de sus líderes para superar estas diferencias y encontrar una forma de convocar a un congreso único.

