LA PAZ, 23 oct (El Libre Observador) — La ciudad de La Paz, sede del gobierno boliviano, se encuentra paralizada debido a una huelga de 24 horas convocada por los choferes sindicalizados, quienes exigen la normalización del abastecimiento de combustibles y un aumento en los pasajes.
La medida ha dejado sin transporte público a la ciudad, afectando las actividades cotidianas de la población. Desde tempranas horas de la mañana, los choferes bloquearon con sus motorizados más de 50 puntos estratégicos de la ciudad, utilizando la fuerza y la amenaza para mantener el bloqueo.

Sin embargo, el gobierno asegura que el abastecimiento de combustible se está regularizando después de superar el bloqueo en Arica que impedía el paso de las cisternas con gasolina.
El director de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH), Germán Jiménez, calificó la medida de los choferes como «innecesaria» y advirtió que el bloqueo de calles interrumpe la llegada de combustible a los surtidores. Mientras tanto, los choferes denuncian que están obligados a comprar gasolina ultra premium, lo que encarece el costo del transporte.

La situación se agrava en un contexto de creciente escasez de combustible, largas filas de vehículos y aumento en los precios de productos esenciales de la canasta familiar. Los bloqueos protagonizados por seguidores del expresidente Evo Morales suman 12 días, y se han sumado otras protestas multisectoriales que reflejan la crisis que atraviesa el país.
La Policía ha desplegado efectivos antimotines para mantener despejadas algunas vías principales, mientras que la población se ve obligada a movilizarse a pie o utilizar el Teleférico, que reporta largas filas en sus estaciones.

