LA PAZ, 23 mar (El Libre Observador) — Bolivia volvió a recordar su mayor herida territorial: la pérdida de su acceso soberano al océano Pacífico. Al conmemorar el 146° aniversario de la defensa de Calama, el presidente Luis Arce reafirmó este domingo la postura inquebrantable de su país: la recuperación de una salida al mar sigue siendo un asunto irrenunciable y un tema pendiente en América Latina.
En su discurso, el mandatario boliviano no solo evocó la historia, sino que situó el tema en el contexto de las deudas pendientes de América Latina.
“Nuestra demanda marítima no es un anhelo del pasado, sino una tarea inacabada en la región”, afirmó. La comparación con otras causas abiertas —la soberanía de las Islas Malvinas, la independencia de Puerto Rico o la restitución de Guantánamo a Cuba— puso de manifiesto que, más allá de las fronteras bolivianas, aún quedan cuestiones territoriales sin resolver.

UN LITIGIO QUE MARCÓ A BOLIVIA
Desde que perdió su litoral en la Guerra del Pacífico (1879-1884), Bolivia ha intentado por múltiples vías recuperar su acceso soberano al mar. En 2015, llevó el caso ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya, buscando obligar a Chile a negociar una salida marítima.
Sin embargo, en 2018, la sentencia falló en su contra, argumentando que el país vecino no estaba jurídicamente obligado a entablar negociaciones.
Pese al revés, Arce destacó los puntos que mantienen vivo el reclamo. “La Corte reconoció que Bolivia tenía costa sobre el océano Pacífico al momento de su independencia, y su fallo no impide que ambos países continúen el diálogo en un espíritu de buena vecindad”, aseguró el presidente, abriendo la puerta a futuras negociaciones.

CAMBIO DE ESTRATEGIA
Este 2024, Bolivia ha decidido tomar un nuevo rumbo en su estrategia diplomática. El gobierno de Arce anunció la disolución de la Dirección Estratégica de Reivindicación Marítima (DIREMAR), la entidad encargada de coordinar la demanda ante la CIJ.
“Sus objetivos se han cumplido y ahora corresponde evaluar los procesos jurídicos impulsados en La Haya”, explicó el mandatario.
El anuncio marca el fin de una etapa y el inicio de otra, en la que Bolivia buscará reforzar su posición a través de la diplomacia y la integración regional. Con la CELAC declarando América Latina como zona de paz desde 2014, Arce insistió en que el camino debe seguir siendo el diálogo.

EL BICENTENARIO Y EL MAR
El reclamo marítimo de Bolivia se proyecta ahora hacia su Bicentenario, que se celebrará en 2025. Para el gobierno, el aniversario no solo debe ser una conmemoración, sino una oportunidad para posicionar la demanda en la agenda internacional.
“El mar es parte de nuestra identidad y de nuestra lucha histórica. Seguiremos impulsando nuestro derecho a través del respeto al derecho internacional y la diplomacia de los pueblos”, aseguró Arce. Al concluir la ceremonia, Arce enfatizó la determinación de Bolivia: la lucha por su acceso soberano al mar no ha terminado. Para el país andino amazónico, la historia aún tiene un capítulo pendiente.


