LA PAZ, 18 feb (El Libre Observador) – El fútbol, ese deporte que despierta pasiones y controversias, nos regala una nueva entrega de drama y polémica. Esta vez, el presidente de la academia paceña, Marcelo Claure, no ha escatimado en sinceridad al admitir que el arbitraje favoreció a su equipo en la reciente victoria del sábado por 3-1 sobre GV San José.
En una sorprendente declaración a través de sus redes sociales, Claure, conocido por su afición a expresar sus opiniones sin tapujos, no pudo evitar señalar el desempeño arbitral en el encuentro.
“El arbitraje del partido de Bolívar hoy muy mal. Favoreció a Bolívar y eso está mal. Lo único que quiero es un arbitraje justo para los dos lados ¿Es tan difícil pedir algo así?”, manifestó.

El episodio en cuestión se desarrolló durante la primera fecha del Torneo Apertura de la División Profesional boliviano, donde el juez Ivo Méndez fue protagonista de una jugada controvertida al no revisar detalladamente una supuesta falta dentro del área contra Carmelo Algarañaz, delantero de Bolívar.
Este hecho levantó suspicacias, ya que el contacto no parecía ser suficiente para justificar la sanción máxima.
Sin embargo, la sinceridad de Claure ha generado un revuelo inesperado en el ámbito futbolístico boliviano, donde la crítica a menudo se dirige hacia el arbitraje sin que los dirigentes admitan el beneficio hacia sus equipos.
La transparencia en este sentido es un soplo de aire fresco en un entorno muchas veces opaco y lleno de especulaciones.
Este episodio, más allá de la polémica, de acuerdo a los entendidos en el fútbol boliviano, plantea la necesidad de una reflexión profunda sobre la objetividad y la imparcialidad en el arbitraje deportivo, así como sobre el papel de los dirigentes en la promoción de la ética y la transparencia en el fútbol.

