COCHABAMBA, 5 may (El Libre Observador) — En una tarde histórica para el fútbol boliviano, el benjamín del fútbol boliviano, San Antonio de Bulo Bulo, se consagró este domingo campeón del Torneo Apertura 2024, escribiendo un capítulo dorado en su corta trayectoria en la División Profesional.
El estadio Carlos Villegas de Cochabamba fue el escenario perfecto para la coronación de un equipo que, a base de esfuerzo, humildad y un fútbol vibrante, se ganó el corazón de su pueblo y el respeto del balompié nacional.

Con un empate 1-1 ante la U de Vinto (3-2 en el global), los «Santos» de Bulo Bulo culminaron una gesta épica que los llevó a superar a equipos de la talla de Bolívar y The Strongest, los más grandes del fútbol del país. La celebración en las gradas fue apoteósica, con un mar de lágrimas de alegría, abrazos interminables y el sonido ensordecedor de las vuvuzelas que inundaban el ambiente.
El camino al título no fue fácil. San Antonio tuvo que enfrentar duras batallas, pero siempre con la frente en alto y el espíritu amateur intacto. La clave de su éxito estuvo en la unidad del grupo, en la entrega incondicional de cada jugador y en la filosofía de «competir siempre, sin agrandarse», como bien lo resumió su director técnico, Thiago Leitao.

El partido ante la U de Vinto fue una muestra clara del carácter indomable de San Antonio. El equipo golpeó primero con un tanto de Felipe Pasadore (14′) y supo controlar el ritmo del juego, maniatando a un rival que se vio obligado a ir en busca del empate con insistencia, pero sin fortuna.
En el segundo tiempo, San Antonio sufrió un poco más, pero la solvencia de su portero Kevin Junior Vera y la astucia de su defensa cerraron los caminos a la remontada de la U de Vinto. La expulsión de Giménez por agresión a Pasadore terminó por decantar la balanza a favor de los locales, quienes aguantaron con gallardía hasta el pitazo final.

El pitazo final desató la locura en las gradas. Los jugadores de San Antonio, convertidos en héroes de su pueblo, levantaron el trofeo con orgullo y dedicaron el triunfo a su fiel hinchada. Se abrazaban, lloraban, cantaban y reían, contagiando de emoción a una ciudad entera que se vestía de fiesta para celebrar a su nuevo campeón.
San Antonio de Bulo Bulo ha hecho historia. Un equipo humilde que nació en las entrañas del pueblo cochabambino y que, a paso firme, ha conquistado la gloria en el fútbol boliviano.
Un campeón con corazón de gigante que demuestra que, con pasión, esfuerzo y trabajo en equipo, los sueños más grandes pueden hacerse realidad.


