LA PAZ, 22 ago (El Libre Observador) – El presidente de Bolivia, Luis Arce, propuso este jueves una ambiciosa estrategia público-privado que busca no solo reducir la dependencia del país en la importación de diésel, sino también posicionarlo como un país importante en la producción y exportación de biodiésel en la región.
En el marco del ampliado nacional de la Central Obrera Boliviana (COB) en Tupiza, Potosí, Arce hizo conocer su visión de impulsar la industria del biocombustible a través de una asociación estratégica entre el sector público y el privado.
“De habernos vuelto dependientes de la importación de diésel nos vamos a convertir en productores y, si da resultado también la producción que hagan los privados (…), si estamos en capacidades potenciales que tenemos, podemos estar exportando este diésel ecológico a otros países”, afirmó y destacó el potencial del país para producir a gran escala este combustible renovable.
Este planteamiento se enmarca en una serie de políticas económicas y de emergencia nacional que buscan diversificar la matriz energética boliviana.
A inicios de agosto, Arce presentó el Programa de Incentivos Financieros y Fiscales, diseñado para atraer inversiones privadas hacia la producción de biodiésel. Asimismo, el gobierno aprobó un decreto supremo que permite la importación de equipos necesarios para la construcción de plantas de biodiésel con arancel cero, una medida destinada a acelerar la implementación de esta infraestructura.

El presidente subrayó que el gobierno ya está avanzando en la construcción de modernas plantas de biodiésel en los departamentos de La Paz (oeste) y Santa Cruz (este), departamentos más grandes y poblados de Bolivia, con inversiones significativas.
La primera planta, ubicada en Santa Cruz, fue inaugurada en marzo de este año, y se espera que la segunda, en El Alto paceño, esté operativa a finales de 2024. Además, se proyecta la construcción de una planta de Diésel Renovable (HVO) en Santa Cruz, la cual se prevé que entre en funcionamiento en 2026.
Arce también hizo hincapié en la importancia de la materia prima para estas plantas, que incluirá aceites vegetales provenientes de la soya, palma y otras especies, así como aceites comestibles y grasas animales usadas para la planta HVO.
Manifestó que esta cadena de suministro movilizará recursos a lo largo del país, generando un impacto económico significativo, empleos, al tiempo que contribuye a reducir las importaciones de diésel, lo cual podría lograrse “sustancialmente” hacia 2026 o incluso antes en sociedad público privada.
Con estas acciones, el gobierno boliviano busca sentar las bases para una nueva industria energética nacional, que no solo abastezca al mercado interno, sino que también exporte combustibles ecológicos al exterior, convirtiendo a Bolivia en un referente en la producción sostenible de energía.


