SANTA CRUZ, 24 oct (El Libre Observador) – Bolivia enfrenta una situación límite. El de la Cámara de Industria, Comercio, Servicios y Turismo de Santa Cruz (Cainco), Jean Pierre Antelo, presidente lanzó este jueves una advertencia contundente: “El país está al borde del colapso”.
El líder empresarial señaló que la prolongada crisis económica, exacerbada por un bloqueo que ya lleva 11 días, amenaza con paralizar el aparato productivo de la nación. En un mensaje directo al gobierno y los actores políticos, Antelo lamentó que la población esté siendo utilizada como “rehén” en las disputas de poder.
“Hoy no solo están bloqueadas las carreteras y los créditos en la Asamblea Legislativa, sino que el futuro de Bolivia está paralizado”, expresó Antelo en un video difundido este jueves. En su declaración, subrayó la urgencia de actuar con “sentido común y reglas claras” para poner fin al caos que ha dejado a las empresas sin recursos esenciales como dólares y combustible.

La crítica de Antelo apunta directamente a las medidas “incompletas y superficiales” implementadas por el gobierno, que, según él, han sido incapaces de abordar los problemas estructurales del país. El empresariado, afirmó, ha llegado al límite de su resiliencia, y lo que antes era resistencia ahora es cansancio. “Las familias no viven de relatos ni de titulares”, agregó, refiriéndose al colapso de empresas que han cesado sus operaciones debido a la falta de dólares y combustibles.
La situación, según el líder de Cainco, es insostenible. Empresas paralizadas, familias sin empleo y un sistema político atrapado en pugnas de poder. “La política se comió la gestión y las soluciones son rehenes de pulsetas de poder”, sentenció Antelo. El ejecutivo advirtió que la crisis está ahogando la economía boliviana, y que la incapacidad de las autoridades para garantizar certidumbre está llevando al país al borde de una catástrofe económica.
A menos de 70 días para que finalice el año, cuando las empresas deberían estar planificando sus próximos movimientos y las familias delineando sus metas para el 2025, el panorama es sombrío. Antelo hizo un llamado urgente a quienes tienen la responsabilidad de liderar, para que dejen de lado la mediocridad disfrazada de buenas intenciones y se enfoquen en soluciones reales.
Las puertas de Cainco, añadió Antelo, están siempre abiertas para dialogar y buscar propuestas que permitan superar la crisis. “Es momento de actuar por Bolivia, no por intereses políticos”, concluyó, enviando un mensaje claro a la clase política: es hora de poner fin a las disputas y trabajar por el bien común.


