SUCRE, 9 ene (El Libre Observador) — En un discurso enérgico durante el ampliado de emergencia de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (Csutcb), el presidente Luis Arce acusó este jueves a una alianza opositora, a la que denominó «troica», de orquestar una guerra económica con fines políticos para debilitar su gestión.
Según el mandatario, esta coalición estaría conformada por los expresidentes Evo Morales y Carlos Mesa, junto con Fernando Camacho, gobernador cruceño actualmente detenido.
“Intentan instalar en la mente del pueblo que los precios de los productos básicos están subiendo de forma incontrolada. Pero esto es parte de una estrategia económica especulativa. Es una guerra con trasfondo político”, sostuvo Arce en Sucre, sede del evento. Señaló específicamente al arroz, el aceite y el pollo como los productos más afectados por esta presunta manipulación de precios, destacando que los pequeños productores no han incrementado el costo de sus alimentos.
Acusaciones contra la Asamblea y sus líderes
El presidente también denunció que esta “troica opositora” ha intentado “estrangular” al Gobierno a través de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP). Según Arce, desde este espacio se han alargado plazos deliberadamente para la aprobación de leyes clave, bloqueando el financiamiento externo y proyectos esenciales para el desarrollo del país.
“Lo decimos con claridad: Mesa, Morales y Camacho, aunque sean figuras de diferentes corrientes políticas, están trabajando juntos para debilitar nuestra gestión. Su objetivo es generar caos, dividir a las organizaciones sociales y adelantar las elecciones generales”, enfatizó el mandatario.

Resiliencia gubernamental frente a adversidades
A pesar de los desafíos, Arce aseguró que su Gobierno ha implementado medidas para enfrentar las problemáticas estructurales del país. Destacó la inversión en exploración de gas como parte de la estrategia para revertir la caída de reservas, un problema que calificó como “heredado”.
Asimismo, resaltó el avance en la industrialización y la instalación de plantas de biodiésel, como las de Santa Cruz y El Alto, que buscan reducir la dependencia de los combustibles importados. Estas iniciativas, afirmó, son una muestra de que su administración trabaja en soluciones sostenibles y a largo plazo.
Arce también recordó un intento fallido de golpe de Estado en junio de 2024, liderado por un grupo de militares. Este episodio, junto con los ataques contra las bases sociales y la guerra económica, forman parte de lo que considera una estrategia sistemática de desestabilización.
Con un llamado a la unidad y a la resistencia frente a lo que calificó como “embates políticos y económicos”, el presidente concluyó su intervención reafirmando su compromiso de seguir trabajando por la reactivación económica y el fortalecimiento del Estado Plurinacional.
La denuncia de Arce promete intensificar las tensiones en el panorama político boliviano, evidenciando un conflicto en escalada entre el Ejecutivo y los sectores opositores.


