LA PAZ, 20 ene (El Libre Observador) — Bolivia mantiene una obligación pendiente de 6,6 toneladas de oro, resultado de operaciones de venta a futuro realizadas por el Banco Central de Bolivia (BCB) durante la anterior administración, una estrategia utilizada para obtener divisas destinadas a la importación de combustibles en medio de una creciente escasez de dólares.
El presidente del BCB, David Espinoza, reveló este martes que dichas transacciones forman parte de una serie de movimientos “atípicos” detectados en la gestión de las reservas auríferas en 2025. Entre abril y octubre de ese año, el ente emisor vendió de forma anticipada 9,6 toneladas de oro en cuatro operaciones, de las cuales solo una —por 3 toneladas— ya fue cumplida.
Según el cronograma vigente, Bolivia deberá entregar 4,3 toneladas hasta junio de 2026, 1,1 toneladas en agosto y 1,2 toneladas en octubre, compromisos cuyo valor conjunto asciende a 921 millones de dólares, de acuerdo con las cotizaciones actuales. “Tenemos que, como herencia para nuestra administración, comprar 6,6 toneladas de oro hasta octubre”, admitió Espinoza en conferencia de prensa.
El titular del BCB explicó que la venta anticipada del metal precioso fue una decisión orientada a captar dólares con rapidez para sostener la importación de gasolina y diésel, en un contexto de presión sobre las reservas internacionales y riesgo de desabastecimiento interno. Sin embargo, reconoció que esta práctica debilitó la posición estructural de las reservas del país.

La revisión interna también detectó otras operaciones inusuales, entre ellas compras de oro con pagos adelantados por un monto de 1.914 millones de bolivianos (unos 275 millones de dólares) realizadas con dos empresas privadas. Espinoza señaló que el BCB evalúa la legalidad de estas transacciones antes de definir posibles acciones administrativas o judiciales.
Otro episodio bajo investigación ocurrió en octubre de 2025, cuando 0,93 toneladas de oro enviadas al exterior para su refinación quedaron retenidas por problemas legales en el país de destino. El BCB informó que, tras gestiones técnicas y diplomáticas, el metal fue repatriado en diciembre de ese mismo año.
Espinoza aseguró que todos los procedimientos considerados atípicos serán investigados y que, de corresponder, se activará el marco normativo vigente. Además, criticó la práctica de la anterior gestión de comprar oro que no fortalecía las reservas, sino que era vendido de manera casi inmediata para financiar importaciones.
La nueva administración del Banco Central afirmó que busca romper con ese esquema, reforzar la transparencia y restituir el rol estratégico del oro como respaldo de las reservas internacionales, en un momento clave para la estabilidad macroeconómica del país.

