LA PAZ, 5 mar (El Libre Observador) – Un nuevo capítulo se abre en la relación entre Bolivia y Chile. Ambos países han acordado la apertura “irrestricta” de las fronteras de Pisiga y Tambo Quemado a partir del 15 de mayo de 2024, un hecho trascendental que busca potenciar el comercio exterior boliviano y el turismo.
“Es un sueño hecho realidad”, afirmó la presidenta de la Aduana Nacional de Bolivia, Karina Serrudo.
“A partir del 15 de mayo, las fronteras de Pisiga y Tambo Quemado estarán abiertas los siete días de la semana, los 365 días del año. Esto significa un acceso ilimitado a los puertos marítimos del Pacífico, Arica e Iquique, para todo nuestro sector importador y exportador”, aseveró.

El impacto en el comercio exterior boliviano será significativo. Alrededor del 45% de los camiones con cargas de exportación e importación bolivianas transitan por estas fronteras. La apertura permitirá un flujo comercial más fluido y eficiente, reduciendo costos y tiempos de espera.
El turismo también se verá beneficiado. Los visitantes podrán transitar de Bolivia a Chile y viceversa en solo 10 horas, facilitando el acceso a las maravillas turísticas que ofrece cada país. El Carnaval de Oruro, el Salar de Uyuni y muchos otros destinos se vuelven más accesibles para el público internacional.
Bolivia se posiciona estratégicamente como un corredor para el tránsito de mercancías entre el Pacífico y el Atlántico. Este acuerdo abre nuevas oportunidades para la población que se dedica al comercio internacional, impulsando la economía y la generación de empleos.
Las exportaciones bolivianas, que incluyen productos como estaño, plata, zinc, soya y carne, tendrán un mayor acceso a mercados internacionales como Japón, China, Estados Unidos y Europa. En 2023, más de $us 2.400 millones en exportaciones pasaron por las fronteras de Pisiga y Tambo Quemado. Se espera que esta cifra aumente considerablemente con la apertura irrestricta.

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