LA PAZ, 24 ene (El Libre Observador) – Fitch Ratings, la reconocida agencia de calificación crediticia, degradó este viernes la calificación de riesgo soberano de Bolivia en moneda extranjera de largo plazo, bajándola de ‘CCC’ a ‘CCC-’.
La decisión refleja el agravamiento de la disponibilidad de divisas y la falta de medidas correctivas ante las tensiones macroeconómicas, informó la agencia en su sitio oficial.
Según Fitch, el margen de maniobra financiera del país se ha erosionado drásticamente. “Aunque un evento de incumplimiento no parece inminente, la situación se complica por la disminución de las reservas internacionales y la ausencia de políticas fiscales y económicas contundentes para revertir la tendencia”, señaló el informe.
Las reservas internacionales netas de Bolivia cerraron diciembre de 2024 con solo USD 1.980 millones, de los cuales la mayor parte corresponde a reservas de oro y un exiguo saldo líquido de USD 47 millones.
Fitch destacó que el Banco Central de Bolivia (BCB) ha recurrido a la compra de oro local y su posterior refinamiento en el extranjero para cumplir con pagos de deuda externa y garantizar importaciones estratégicas, como combustible.
El panorama económico ha sido complicado por una marcada escasez de combustibles que, sumada a bloqueos de carreteras y protestas sociales, ha afectado severamente la actividad económica en 2024. La producción de gas, una de las principales fuentes de ingresos del país, ha registrado una caída sostenida, forzando la suspensión de exportaciones a Argentina desde octubre del año pasado.

Asimismo, Fitch informó que las exportaciones totales disminuyeron un 19% interanual hasta noviembre, mientras que las importaciones se contrajeron en un 16%. Esto revirtió el balance comercial de un superávit de USD 262 millones en 2023 a un déficit de USD 593 millones en noviembre de 2024.
A pesar de las tensiones, Bolivia cumplió con sus compromisos de deuda externa en 2024. Sin embargo, Fitch advirtió sobre la incertidumbre en torno al pago de los eurobonos en 2025, especialmente considerando que el país enfrenta pagos de cupones por USD 110 millones, con reservas líquidas limitadas.
La agencia alertó que el financiamiento monetario de los amplios déficits fiscales está generando riesgos adicionales para la estabilidad macroeconómica, con una inflación que comienza a acelerarse después de haber sido históricamente baja.
Con esta nueva calificación, Bolivia se encuentra en un umbral crítico que exige medidas económicas y fiscales inmediatas para garantizar la estabilidad financiera y evitar un eventual incumplimiento de deuda.


