LA PAZ, 25 abr (El Libre Observador) – El gobierno boliviano, lejos de ceder ante las críticas de la oposición, defendió este jueves con firmeza su estrategia de industrialización del litio, la cual calificó como un “modelo de negocios soberano” que garantiza el control estatal sobre este recurso natural estratégico y atrae inversión extranjera sin comprometer la soberanía del país.
El panorama de la industrialización del litio en Bolivia se ve envuelto en un debate enérgico sobre su avance y una aparente politización, según expresó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, durante una conferencia de prensa.
Molina salvaguardó con firmeza el progreso de este sector estratégico, destacando un «modelo de negocios soberano» que contrasta con acusaciones de fracaso y encubrimiento por parte de sectores políticos de oposición.

El ministro señaló que, a diferencia de administraciones anteriores, las empresas interesadas en la industrialización del litio deben asumir sus propios riesgos financieros, subrayando así un enfoque de responsabilidad empresarial.
El proyecto de Extracción Directa del Litio (EDL) ha sido resaltado por Molina como una tecnología innovadora que puede triplicar los niveles de producción en tiempos significativamente reducidos.
Esto ha llevado al gobierno a firmar convenios con empresas extranjeras como Citic Guoan de China, Uranium One Group de Rusia y CBC de China, para implementar plantas con tecnologías EDL en los salares de Uyuni y Pastos Grandes.
El control estatal sobre la producción y comercialización, a pesar de la inversión extranjera, es un punto clave destacado por Molina. Este enfoque, según el ministro, garantiza un desarrollo industrial soberano sin comprometer la economía nacional.

Con 23 millones de toneladas de reservas de litio en salares estratégicos, Bolivia enfrenta una etapa crucial en su camino hacia la industrialización, respaldada por una segunda convocatoria internacional que ha atraído el interés de diversas empresas a nivel global.
Molina aseveró enfatizando la importancia de esclarecer cualquier denuncia relacionada con daños económicos al Estado, señalando que la transparencia y la responsabilidad son pilares fundamentales en la política industrializadora del litio boliviano.


