SANTA CRUZ, 26 mar (El Libre Observador) – Bolivia ha dado un paso histórico hacia la industrialización de la energía verde y la independencia energética con la inauguración de su primera planta de biodiésel, ubicada en la refinería Guillermo Elder Bell de Santa Cruz.
El presidente Luis Arce, encendió la maquinaria de la planta en un acto público, destacando la importancia de este hito para el futuro del país.
“Bolivia a partir de hoy empieza a producir su propio biocombustible”, dijo Arce, “cumpliendo una promesa electoral y abriendo un nuevo camino hacia la industrialización con energía verde”.
La planta, con una inversión de 379 millones de bolivianos (54 millones de dólares), tiene una capacidad de producción de 1.500 barriles de biodiésel por día, lo que permitirá ahorrar al país millones de dólares en la importación de combustibles fósiles.

FUTURO CON BIOCOMBUSTIBLES LIMPIOS
El biodiésel se produce a partir de aceites vegetales como la soya, la palma y el girasol, lo que lo convierte en un combustible renovable y sostenible. Además, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.
El presidente Arce anunció la construcción de una segunda planta de biodiésel en El Alto y una planta de Hidrobiodiésel Orgánico (HBO) en el país, consolidando la apuesta del gobierno por la energía verde.

El presidente de YPFB, Armin Dorgathen, resaltó la importancia de la planta para el sector de hidrocarburos, ya que producirá un biocombustible renovable a partir de aceites vegetales como la soya, la palma y el girasol. “Estamos generando un combustible limpio para el medioambiente, un combustible que va a reducir la emisión de dióxido de carbono”, añadió.
La planta, con una inversión de 379 millones de bolivianos (54 millones de dólares), tiene una capacidad de producción de 1.500 barriles de biodiésel por día. Esto permitirá al país ahorrar millones de dólares en la importación de combustibles fósiles, impulsando la independencia energética y la seguridad nacional.
El biodiésel se produce a partir de recursos naturales renovables, lo que lo convierte en una alternativa más sostenible que los combustibles fósiles. Además, reduce las emisiones de gases de efecto invernadero, contribuyendo a la lucha contra el cambio climático.

El ministro de Hidrocarburos y Energías, Franklin Molina, señaló que el biodiésel y el etanol son pilares fundamentales en la estrategia de diversificación energética del gobierno.
“Estas políticas, que son desarrolladas en otros países, han sido definidas por nuestro Gobierno como parte de la sustitución de importaciones y como política de transición energética hacia fuentes más limpias”, afirmó Molina.
Dijo que la producción de biocombustibles no solo beneficia al medio ambiente, sino que también genera empleos, impulsa el desarrollo del sector agropecuario y reduce la dependencia de las importaciones.

