LA PAZ, 14 mar (El Libre Observador) — El presidente de Bolivia, Luis Arce, recorrió este jueves las zonas de La Paz azotadas por las intensas riadas para constatar los estragos causados por la crisis climática y comprometió apoyo de su Gobierno a los damnificados y la reconstrucción de las regiones afectadas.
Asimismo, reafirmó el estado de alerta permanente en el país y exhortó la coordinación para responder con acciones de ayuda.
“Estamos unidos y en alerta permanente ante los efectos de la crisis climática”, declaró Arce a través de sus redes sociales, acompañado de un video que lo muestra saludando y conversando con los vecinos afectados en los barrios damnificados.

El mandatario recorrió la Urbanización El Gramadal, al sur de la ciudad, donde pudo observar los trabajos de limpieza, rehabilitación de vías y reconstrucción que se llevan a cabo desde la activación del Plan de Emergencia por parte del gobierno.
El Plan de Emergencia, implementado tras la declaratoria de “situación de emergencia y alerta roja” el pasado 10 de marzo, ha movilizado a 64 equipos adicionales de maquinaria pesada y personal técnico. Su objetivo es reencauzar los ríos, construir muros de contención y garantizar la atención médica a las familias afectadas.
Arce conversó con los vecinos, quienes expresaron sus necesidades y requerimientos para la reconstrucción de sus viviendas e infraestructura urbana.

El presidente les aseguró que el Gobierno está trabajando en la gestión de recursos de organismos internacionales para apoyar la reconstrucción en La Paz y otras regiones afectadas por los desastres naturales.
“Hemos venido a inspeccionar los trabajos que se están haciendo. Creemos que ya estamos dando alivio a mucha gente que estaba acá muy preocupada”, declaró Arce a los damnificados.
El Ministerio de Planificación, por su parte, se encuentra gestionando recursos de organizaciones internacionales para la reconstrucción de la infraestructura afectada en La Paz y otras regiones del país.
Las intensas lluvias y riadas han dejado un saldo de daños materiales considerables en La Paz. El gobierno boliviano se mantiene en alerta máxima y trabaja incansablemente para brindar apoyo a las familias afectadas y reconstruir las zonas devastadas por la furia del clima.


