LA PAZ, 7 jul (El Libre Observador) — El bloque político afín al expresidente Evo Morales advirtió que se ha fijado como plazo el 13 de agosto para lograr su inscripción como candidato presidencial, en medio de una creciente incertidumbre sobre su habilitación y las tensiones internas dentro del Movimiento al Socialismo (MAS).
El dirigente Omar Ramírez, uno de los principales portavoces del evismo, afirmó que aún se mantienen conversaciones con tres frentes políticos habilitados y que, según el calendario electoral del Tribunal Supremo Electoral (TSE), aún hay margen legal para inscribir a Morales como candidato.
“De acuerdo a los plazos que tiene el tribunal supremo, todavía existe la posibilidad de inscribir a Evo Morales en alguno de los tres frentes con los que hemos venido conversando hasta ahora. Todavía existen los plazos hasta por lo menos el 13 de agosto”, declaró Ramírez a medios locales.

Escenarios de presión y boicot
Pese al optimismo discursivo, el evismo ya empieza a deslizar escenarios de protesta y resistencia si su líder no figura en la papeleta. Ramírez advirtió que en distintas regiones del país, particularmente en el trópico de Cochabamba, se evalúan acciones simbólicas y de hecho como respuesta a una eventual inhabilitación.
“Algunos van a rayar la papeleta con una X y escribir encima ‘Evo Morales presidente’. En otros lugares no se permitirá la apertura de recintos electorales, o no se aceptará la distribución de papeletas si Evo no está inscrito”, afirmó.
El dirigente agregó que, en cualquier escenario, la bancada evista participará en los comicios, aunque no precisó si lo haría con otro candidato presidencial ni a través de qué partido.
Vacíos legales
La fecha clave del 13 de agosto se ha convertido en un punto de inflexión política. En días recientes, el vocal del TSE, Tahuichi Tahuichi, reconoció públicamente que algunos actores políticos podrían aprovechar “vacíos” o “trampitas” legales para inscribir candidaturas fuera de los tiempos originalmente establecidos.
Esta situación ha reavivado las críticas sobre la falta de claridad normativa y la fragmentación dentro del oficialismo, que actualmente se encuentra dividido entre el ala evista, leal a Morales, y el bloque arcista, afín al actual presidente Luis Arce.
Morales fue inhabilitado por el propio TSE en 2023 con base en la interpretación de la sentencia constitucional que limita la reelección presidencial indefinida. Sin embargo, su militancia sostiene que el fallo fue manipulado políticamente y aseguran que su postulación debe ser posible a través de otra sigla.

Un desafío para la institucionalidad electoral
El anuncio del evismo tensiona aún más el proceso electoral rumbo a las presidenciales de 2025, en un contexto de fragmentación partidaria, desconfianza ciudadana en el TSE y creciente polarización interna.
Analistas advierten que el intento de inscribir a Morales por fuera del MAS y en los plazos límite podría desatar un conflicto institucional, especialmente si se recurre a presiones sociales o medidas de hecho que afecten el normal desarrollo del proceso electoral.
Mientras tanto, el Tribunal Supremo Electoral no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre si permitiría que Morales sea inscrito por otra organización política o si su inhabilitación continúa firme.
La cuenta regresiva hacia el 13 de agosto marca una etapa crítica para el evismo, que deberá definir si apuesta por una candidatura alternativa o escala su presión política para mantener vigente la figura de Evo Morales en la boleta electoral.

