LA PAZ, 12 sep (El Libre Observador) – El gobierno de Luis Arce ha alcanzado un hito significativo en la lucha contra el cultivo ilícito de coca. Con la erradicación de más de 35.200 hectáreas de cultivos excedentes en los últimos tres años y medio, Bolivia se posiciona como un referente en la región en la implementación de políticas de control de cultivos de coca que respetan la tradición y la cultura local.
El ministro de Gobierno, Eduardo del Castillo, destacó que este logro se ha obtenido mediante un enfoque de diálogo, concertación y respeto a los derechos humanos de los productores de coca, en contraste con acciones violentas o coercitivas. Esta estrategia ha permitido reducir los cultivos excedentes de manera significativa, especialmente en los departamentos de Cochabamba, Santa Cruz, La Paz y Beni.
Con este trabajo, a decir del ministro, Bolivia se posiciona como un referente en la región en la implementación de políticas de control de cultivos de coca que respetan la tradición y la cultura local.
“Resaltamos que, durante tres años y medio de gestión, hemos logrado alcanzar 35.266 hectáreas de coca erradicadas y racionalizadas, siendo un récord comparado con administraciones pasadas, y todo esto realizado en completa paz, concertación y sin ningún tipo de enfrentamiento con nuestros productores de la hoja de coca”, dijo el ministro de Gobierno.

Destacó que este éxito se ha obtenido mediante un enfoque de diálogo, concertación y respeto a los derechos humanos de los productores de coca, en contraste con acciones violentas o coercitivas.
Dijo que esta estrategia ha permitido reducir los cultivos excedentes de manera significativa, especialmente en los departamentos de Cochabamba (centro), Santa Cruz (este), La Paz (oeste) y Beni (noreste).
“Este récord, comparado con administraciones pasadas, refleja un modelo basado en la paz y la concertación con los productores de la hoja de coca, lo cual no solo garantiza la estabilidad en el país, sino que también respeta los derechos humanos”, señaló el ministro en un discurso pronunciado durante el Simposio Internacional “Diálogos inter-científicos de la hoja de coca”.
El ministro recordó que la política de erradicación implementada por el gobierno de Arce ha sido pionera en cuanto a la protección de la hoja de coca ancestral y su reconocimiento como un patrimonio cultural de la biodiversidad boliviana.
“En Bolivia, la coca es vista no solo como un recurso natural renovable, sino también como un factor de cohesión social”, subrayó.
Esta estrategia, enmarcada dentro del Plan Nacional Contra el Tráfico Ilícito de Sustancias Controladas y Control de Cultivos de Coca 2021-2025, tiene como objetivo reducir los cultivos de coca en áreas específicas. En el Trópico de Cochabamba se planificó la erradicación de 7.500 hectáreas, mientras que en los Yungas se estableció la meta de 2.500 hectáreas.

El avance de Bolivia en la erradicación de cultivos no ha pasado desapercibido a nivel internacional. Del Castillo resaltó que, según informes de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), Bolivia no solo ha mantenido bajo control los cultivos de coca, sino que ha logrado una disminución de los mismos.
“Bolivia ha demostrado ser el país más estable en cuanto a la cantidad de cultivos de coca en la región andina, lo que refuerza nuestro compromiso con la erradicación pacífica y planificada”, explicó el ministro.
A decir del ministro, mientras Colombia y Perú han visto aumentos significativos en la producción de coca, Bolivia ha logrado una estabilidad que refuerza su posición como líder regional en la lucha contra el tráfico de drogas.
Manifestó que Bolivia ha dejado de ser parte del problema y ahora es parte de la solución. “Estamos construyendo un modelo que respeta la hoja de coca ancestral, pero que también pone límites claros a su producción ilegal”, aseveró.

