LA PAZ, 6 ene (El Libre Observador) – Con la mirada puesta en los 200 años de independencia de Bolivia, el gobierno del presidente Luis Arce ha declarado el año 2025 como un periodo de profundo patriotismo y reflexión nacional. Desde este lunes, una ordenanza exige que edificios públicos y privados, viviendas, plazas y parques de todo el país permanezcan embanderados con la tricolor nacional hasta el 31 de diciembre, en una muestra simbólica de unidad y orgullo patrio.
El Decreto Supremo 5307, promulgado la semana pasada, establece además que las instituciones públicas deben incluir el eslogan “2025, Bicentenario de Bolivia” en toda su papelería oficial. La medida busca reforzar la identidad nacional y fortalecer los lazos que unen a los bolivianos mientras el país se prepara para conmemorar su histórica gesta libertaria.
“Queremos que este año sea una celebración de nuestra historia, diversidad y riqueza cultural. Invitamos a todas y todos a engalanar sus espacios y a reflejar el orgullo de ser bolivianos”, señaló el Ministerio de Culturas, Descolonización y Despatriarcalización en un comunicado oficial.
El decreto también ordena que las instituciones gubernamentales impulsen actividades de reflexión y sensibilización durante todo el año. Estas incluirán eventos culturales que exhiban la riqueza artística del país, como música, danza, poesía y gastronomía, así como la promoción del patrimonio cultural y natural de Bolivia.

A través de redes sociales y plataformas digitales, el gobierno planea inundar el espacio público con contenido conmemorativo que resalte los logros y desafíos históricos que han definido la identidad nacional.
Además de revalorizar los símbolos patrios, las disposiciones buscan fomentar un sentido de unidad en un momento de tensiones políticas y sociales. “El Bicentenario no es solo una fecha, es un llamado a recordar lo que hemos logrado juntos y a construir el futuro que merecemos”, remarcó el presidente Arce durante el anuncio del decreto.
La normativa no se limita a celebrar el pasado; también pretende proyectar un mensaje de renovación hacia el futuro. En un contexto donde el país enfrenta retos sociales y económicos, el embanderamiento y las actividades culturales son vistos como una oportunidad para unificar al pueblo bajo una causa común.
El gobierno busca que la población se involucre activamente en esta conmemoración histórica, destacando que el orgullo de ser boliviano debe manifestarse no solo en gestos simbólicos, sino también en el compromiso colectivo con el desarrollo y la soberanía del país.
Así, mientras Bolivia avanza hacia el hito de sus dos siglos de independencia, el llamado es claro: recordar, reflexionar y proyectar un futuro cimentado en la unidad y el respeto por su diversidad cultural.


