LA PAZ, 17 abr (El Libre Observador) —Bolivia ha puesto en marcha un ambicioso empadronamiento masivo que se extenderá desde este viernes 18 de abril hasta el 7 de mayo. El objetivo: garantizar que ningún ciudadano boliviano, dentro o fuera del país, quede excluido de las elecciones generales del próximo 17 de agosto.
El anuncio fue realizado este jueves por el presidente interino del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Francisco Vargas, en una rueda de prensa desde La Paz. Con cifras claras y un despliegue logístico imponente, Vargas reafirmó el compromiso de la institución con la transparencia y la inclusión electoral.
«Estas cifras reflejan el movimiento de recursos humanos, técnicos y logísticos que se tiene para poder garantizar el derecho político de los bolivianos», sostuvo.
El operativo nacional abarcará el 100% de los asientos electorales del país, con una meta de 250.000 nuevos registros y al menos 400.000 actualizaciones o cambios de domicilio.
Para ello, el TSE movilizará una infraestructura de alto alcance: 101 puntos fijos, 246 puntos móviles, 45 megacentros, 227 brigadas móviles, más de 1.200 equipos de empadronamiento y la contratación de 2.665 personas.
Pero la cobertura va más allá de las fronteras. En un esfuerzo por alcanzar a la diáspora boliviana, el empadronamiento también se llevará a cabo en 47 ciudades de 14 países, donde se espera cubrir el 99,1% del padrón exterior registrado en 2020.
Vargas explicó que esta labor se realizará en coordinación con las representaciones diplomáticas y consulares, empleando centros fijos y capacitación virtual para el personal de apoyo.

El proceso no se limita a una acción técnica. Está acompañado de una estrategia integral de comunicación y socialización que busca incentivar la participación ciudadana tanto dentro como fuera del país, usando medios tradicionales y plataformas digitales.
El empadronamiento forma parte de la actividad número 11 del calendario electoral, y está diseñado en tres fases: el registro biométrico, el procesamiento de datos y la conformación definitiva del padrón.
La meta es ambiciosa: un padrón electoral “saneado”, en palabras de Vargas, que garantice la máxima confiabilidad. “Esperamos que los partidos políticos también nos puedan acompañar y puedan verificar el trabajo que realiza el Serecí, en pro de conseguir un padrón en el que exista un solo registro, un solo ciudadano, un solo voto”, subrayó.
El director del Servicio de Registro Cívico (Serecí), David Dávila, recordó que este proceso se enmarca en los 20 días establecidos por el calendario oficial. La ejecución, dijo, sigue protocolos minuciosamente planificados, por ciudad y por país.


