LA PAZ, 5 jun (El Libre Observador) – Un incendio forestal de magnitud que se originó en el estado brasileño de Mato Grosso del Sur ha traspasado la frontera boliviana, sembrando zozobra en el Parque Nacional Otuquis y obligando a suspender las clases presenciales en el municipio fronterizo de Puerto Suárez.
Las llamas, que avanzan sin control, han encendido las alarmas en las autoridades bolivianas, quienes han desplegado un equipo de más de 72 bomberos forestales de la Armada Boliviana para combatir el fuego.
«El domingo recibimos un incendio de magnitud que se vino desarrollando en Mato Grosso del Sur, en Corumbá, que el día de ayer (martes) ingresó a territorio boliviano por el sector de la Laguna Cáceres, al Parque Otuquis», informó el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, en una conferencia de prensa.

A pesar de que el incendio se encuentra en un sector del pantanal, una zona extremadamente húmeda con arbustos pequeños, la densa humareda que ha generado ha obligado a las autoridades de Puerto Suárez a tomar medidas drásticas para proteger la salud de los estudiantes.
La Dirección Distrital de Educación de Puerto Suárez, en coordinación con el Comité de Operaciones de Emergencia Municipal (COEM), ha anunciado la suspensión de las clases presenciales a partir del miércoles 5 de junio hasta que disminuyan los niveles de contaminación ambiental y el riesgo sanitario.
«Se suspenden las labores educativas presenciales desde el miércoles 5 de junio hasta que disminuyan los niveles de contaminación ambiental y el riesgo sanitario para nuestros estudiantes», señala un comunicado de la Dirección Distrital de Educación. Las clases continuarán de manera virtual para no interrumpir el progreso académico.
Puerto Suárez no es el único municipio afectado por la humareda proveniente del incendio transfronterizo. A principios de semana, Puerto Quijarro también se vio obligado a suspender las clases debido a la misma situación.

El Sistema Integrado de Monitoreo ha detectado un total de 2.882 focos de calor en todo el territorio boliviano hasta el martes, con Santa Cruz (este) y Beni (noreste) siendo los departamentos más afectados.
Las autoridades bolivianas hacen un llamado a la población a evitar la quema de pastizales y a denunciar cualquier foco de incendio forestal para prevenir este tipo de situaciones que afectan tanto al medio ambiente como a la salud pública.
La lucha contra el incendio continúa, con la esperanza de que las llamas sean controladas lo antes posible y que el humo tóxico se disipe, permitiendo el regreso a la normalidad en las zonas afectadas.

