LA PAZ, 22 jul (El Libre Observador) – Las recientes sacudidas sísmicas que se han sentido en Bolivia han encendido las alarmas entre las autoridades, quienes han expresado su profunda preocupación por la alarmante realidad: el 90% de los edificios altos en el eje troncal del país no cumplen con las condiciones antisísmicas necesarias para resistir un terremoto de gran magnitud.
Esta situación, revelada por el viceministro de Defensa Civil, Juan Carlos Calvimontes, pone en jaque la seguridad de miles de personas que habitan o trabajan en estas estructuras, principalmente en las ciudades de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.
El panorama se agrava aún más si se toma en cuenta que Bolivia es un país altamente sísmico, con un registro de al menos tres temblores diarios, según datos del Observatorio de San Calixto.

Los expertos apuntan a dos factores principales como causantes de esta problemática: el crecimiento desmedido de las ciudades y la utilización de protocolos internacionales de construcción antisísmica que no se adaptan a la realidad geológica y sísmica del país.
El viceministro Calvimontes ha hecho un llamado urgente a las autoridades para tomar medidas inmediatas y trabajar en conjunto con los colegios de ingenieros y las universidades para desarrollar e implementar normas de construcción antisísmica específicas para el contexto boliviano.
Más allá de las medidas estructurales, las autoridades también enfatizan en la importancia de fomentar una cultura sísmica en la población, educándola sobre cómo actuar ante un terremoto y cómo identificar zonas seguras en sus hogares y lugares de trabajo.
El Observatorio de San Calixto juega un papel crucial en este aspecto, monitoreando constantemente la actividad sísmica en el país y proporcionando información valiosa a las autoridades y a la población.
El mensaje es claro: Bolivia se encuentra en una zona de alto riesgo sísmico y es imperativo tomar medidas urgentes para prevenir tragedias. La construcción de infraestructuras seguras y la preparación de la población son claves para enfrentar un futuro tembloroso.

ACCIONES EN MARCHA
En un esfuerzo por abordar esta problemática, el Viceministerio de Defensa Civil y la Alcaldía de La Paz han acordado trabajar en conjunto en la elaboración de un protocolo de acción ante posibles sismos.
Este protocolo incluirá medidas para mejorar la capacidad de respuesta institucional y preparar a la población para actuar de manera organizada y segura en caso de un evento sísmico.
Adicionalmente, se está trabajando en la socialización de la norma sobre construcciones antisísmicas publicada el año pasado por el Ministerio de Obras Públicas, con el objetivo de que sea implementada correctamente en todo el país.
La lucha contra la amenaza sísmica en Bolivia requiere un esfuerzo conjunto por parte del gobierno, las autoridades locales, los colegios de ingenieros, las universidades y la población en general. Solo a través de la acción preventiva, la educación y la preparación se podrá construir un futuro más seguro y resiliente para el país.

