LA PAZ, 14 abr (El Libre Observador) — Bolivia entra en la recta decisiva de su proceso electoral subnacional con una promesa inusual: resultados en “tiempo récord”. El presidente del Tribunal Supremo Electoral, Gustavo Ávila, aseguró que la segunda vuelta prevista para el 19 de abril en cinco departamentos contará con una difusión ágil de datos preliminares, en un intento por reducir la incertidumbre que suele acompañar a los comicios.
“Vamos a dar resultados en tiempo récord”, afirmó Ávila desde Tarija, al referirse al despliegue del Sistema de Resultados Preliminares (Sirepre), una herramienta que permite procesar y difundir datos no oficiales a partir de actas transmitidas desde los recintos de votación. El objetivo, según explicó, es ofrecer una fotografía temprana y representativa de la votación en las horas posteriores al cierre de urnas.
El balotaje se celebrará en cinco de los nueve departamentos del país: Tarija, Chuquisaca, Beni, Oruro y Santa Cruz, donde ningún candidato logró imponerse en primera vuelta bajo las reglas que exigen mayoría absoluta o al menos el 40% de los votos con una ventaja de 10 puntos sobre el segundo.
El vocal del TSE, Carlos Alberto Goitia, explicó que el calendario electoral avanza con la preparación logística, incluida la distribución de maletas electorales y la habilitación de centros de cómputo. El operativo busca garantizar una jornada fluida en territorios donde la fragmentación del voto obligó a una segunda definición en las urnas.
El Sirepre, aunque no sustituye al cómputo oficial, se ha convertido en una pieza clave para la credibilidad del proceso. El propio Ávila había señalado previamente como un “sueño” lograr la difusión de los primeros datos entre las 18:30 y 19:00 del día de la votación, una meta ambiciosa en un país con complejidades geográficas y logísticas.

La campaña electoral entra en su tramo final bajo reglas estrictas. Desde el 15 de abril regirá el silencio electoral durante 72 horas, periodo en el que quedará prohibida la difusión de propaganda política. Las restricciones incluyen también la publicación de contenidos que puedan influir en la intención de voto, así como limitaciones a reuniones y actividades proselitistas.
En paralelo, los tribunales electorales departamentales asumirán el control de la fuerza pública durante la jornada, en coordinación con instancias de seguridad, para garantizar el normal desarrollo de la votación.
La segunda vuelta enfrenta a los dos candidatos más votados en cada región. En Santa Cruz competirán Juan Pablo Velasco y Otto Ritter; en Beni, Jesús Egüez y Hugo Vargas; en Tarija, Adrián Oliva y María René Soruco; en Chuquisaca, Luis Ayllón y Franz García; y en Oruro, Edgar Sánchez y Óscar Chambi.
Más allá de los nombres, el proceso marca un momento clave para la redefinición del mapa político regional en Bolivia. En un escenario de voto fragmentado, la rapidez en la entrega de resultados se perfila no solo como un desafío técnico, sino como un factor determinante para la estabilidad y la confianza en el sistema electoral.

