LA PAZ, 20 mar (El Libre Observador) – En un ampliado ordinario de la Confederación Nacional de Mujeres Campesinas Indígenas Originarias de Bolivia – Bartolina Sisa, el presidente Luis Arce hizo frente a las crecientes tensiones dentro del Movimiento Al Socialismo (MAS) y denunció este miércoles lo que él calificó como una «arremetida» contra los sectores sociales y reafirmó que nadie puede considerarse dueño del partido.
Arce expresó su preocupación por la aparición de organizaciones sociales paralelas, como la Confederación Sindical de Comunidades Interculturales Originarias de Bolivia (CSCIOB), que amenazan con dividir el Pacto de Unidad y debilitar la cohesión del MAS. Destacó que esta división busca «arrimarse» a la Dirección Nacional del partido, socavando así la unidad interna.
Sin embargo, el presidente enfatizó que las únicas instancias legítimas para tomar decisiones dentro del MAS son las propias organizaciones sociales.

Afirmó que el próximo Congreso del partido, convocado para mayo en la ciudad de El Alto, será dirigido por estas organizaciones, rechazando cualquier intento de monopolio del poder dentro del partido.
Por su parte, el vicepresidente David Choquehuanca alertó sobre la aparición de líderes que fomentan divisiones y confrontaciones en las comunidades.
Subrayó la necesidad de líderes fuertes y comprometidos con la unidad, rechazando la práctica del culto a la personalidad y destacando la importancia de un liderazgo colectivo y participativo en la construcción de una sociedad justa y equitativa.
El mensaje unificado de Arce y Choquehuanca busca fortalecer la cohesión interna del MAS y prevenir la fragmentación del movimiento político más importante de Bolivia.


